Buika, la artista de la fusión de razas, colores y culturas

Concha Buika, hija de una familia originaria de Guinea Ecuatorial, nace en Palma de Mallorca en 1972. Crece rodeada de música y es que ésta es más importante que la televisión en su casa. De su madre adquiere el amor por las grandes voces del jazz y la pasión por los ritmos africanos, pero habría unos acordes que le calarían y le llegarían a lo más hondo: los de la copla. Si tuviera que explicar su primer contacto con este género típicamente español, dirá que le pilló volviendo del colegio, en el patio de la corrala de su casa. También que ha tenido un vivir muy coplero desde siempre y que ve copla en sus fuentes de inspiración, desde el roquero Rosendo al cantautor Sabina. Su infancia transcurre en la década de los 80, época que vive como una explosión artística de la música de los Estados Unidos, que llega a España para mezclarse con la copla. Este estilo es una realidad aplastante en su niñez, cuando escuchaba a los grandes del género: Concha Piquer, Manolo Caracol o Lola Flores.
Y un buen día Concha viaja a Londres. La capital inglesa siempre estará ligada a su futuro, ya que fue precisamente allí donde tiene la revelación de dedicarse a la música. Desde aquel presagio de la providencia ha participado en bandas sonoras de películas y colaborado con La Fura dels Baus en Ombra, aunque lo que más llama la atención es su estancia en Las Vegas. Sin saber muy bien por qué, en el año 2000 llega a la ciudad norteamericana –a la que define como el paraíso de los dementes– donde canta en los casinos como doble de Tina Turner y The Supremes. Gracias a esa experiencia, Rachelle Ferrell, una de las damas del jazz, la invita a cantar en el Club Note.
Tras su vuelta de Estados Unidos se afinca en Madrid y trabaja en la producción de su primer disco, Buika, que aparece en 2005. En él demuestra sus posibilidades y un talento que no ha dejado de sorprender. Su segundo álbum, Mi niña Lola, ve la luz tan solo un año después. En él encontramos temas de siempre, como el que da nombre al disco u Ojos verdes, que ha escogido porque representan el olor y el color de su infancia. Dirigido, producido y realizado por Javier Limón, el disco recibe el reconocimiento de la crítica con las estatuillas a la Mejor Producción Musical y al Mejor Álbum de Canción Española en los premios de la música o el galardón de la Crítica fonográfica alemana, entre otros. En directo tampoco decepciona y el público sale de lo más entregado de sus conciertos.
Ya en 2008 lanza su tercera publicación, Niña de Fuego, de nuevo junto al excepcional Javier Limón de quien se confiesa enamorada en el sentido artístico de la palabra. Cuando ambos están juntos son como dos amantes que se fusionan y de esa unión nace el arte. Concha se desnuda en este disco y vuelve a enamorar con la copla (La falsa moneda, La niña de fuego) aunque coquetea con otros ritmos como la ranchera Volver, volver;  La niebla, con letra del cineasta David Trueba a la que Concha pone música e incluso con temas compuestos por ella misma, como Miénteme bien, Mentirosa o Llegar a ti. Son vivencias, el pasado más personal, el amor y el desamor, la soledad o las largas noches en vela. Confiesa que le ha costado sobrevivir a las historias contadas en sus canciones, si bien piensa que es más fácil sacarlas y contarlas: “es como quitarse un gran peso de encima”.
Hay quien dice que Buika ha reinventado la copla. Concha no sabe qué significa eso de reinventar, aunque le gusta el término y si es un piropo, se da por halagada. Lo cierto es que la española fusiona con éxito diferentes estilos musicales como la copla, el flamenco, el soul y el jazz. Tiene el alma y el duende de los que cantan flamenco; la elegancia de ritmos afroamericanos como el soul o el jazz, además de la pasión y la fuerza de la copla. Derrocha poderío en su fusión de razas, colores y culturas. Por suerte, la música y el arte no entienden de fronteras, como lo demuestra la lista de países en los que Buika ha ofrecido y ofrecerá la música de su último disco a lo largo de este año: Portugal, Francia, Reino Unido, Bélgica, Noruega, Estados Unidos, México, Grecia, Holanda además de en infinidad de provincias españolas como A Coruña, Álava, Albacete, Alicante, Ávila, Badajoz, Baleares Barcelona, Cádiz, Granada, León, Málaga, Madrid, Navarra, Toledo o Valencia.
Se encuentre donde se encuentre, tiene muy presentes sus orígenes, que como ella misma dice: “influyen para hacer cualquier cosa”. Prueba de ellos es su brazo, donde lleva tatuados nueve nombres de mujer, los de “sus diosas”: su madre, su abuela, su bisabuela, su tía o su sobrina. Siempre ha vivido en una sociedad matriarcal y tribal, de ahí que dé especial relevancia a las relaciones personales y al bien de la comunidad o tribu.
Algunos la llaman filósofa del siglo XXI, y es que cuando piensa y razona, no habla, sino que sentencia con sus creencias. Eso se observa cuando la someten a alguna entrevista, donde se encuentra como pez en el agua con casi cualquier interlocutor. Reconoce encontrarse cómoda hablando de todo y no tiene pelos en la lengua. Tampoco reparos en definirse trisexual, tridimensional y trifásica en sus ratos libres, ni en confesar algunas de sus terapias: el sexo, la comida o el chocolate de todos los tipos (entiéndase el chocolate como dulce procedente del cacao y como hachís, ya que en castellano también se le conoce de este modo). Buika es así: artista, multicultural, apasionada, sincera… Una todoterreno del siglo XXI.
Más información
Concha Buika: www.buika.net
Javier Limón: www.javierlimon.com
Vídeos
New Afrospanish Collective: http://es.youtube.com/watch?v=DEo1d1vAytI

Barcelona acoge la entrega de premios del concurso internacional de cuentos y relatos Un Mar de Palabras



El Restaurant del Museu, ubicado en las instalaciones del Museo de Historia de Cataluña, en la cuarta planta del Palau de Mar de la Ciudad Condal, fue el escenario para la celebración de la ceremonia de entrega de premios del concurso internacional de cuentos y relatos Un Mar de Palabras. En un marco incomparable, con el Port Vell y el emblemático barrio de la Barceloneta de fondo, los jóvenes finalistas del proyecto, el jurado internacional y la organización se concentraron para la esperada cita.
La velada estuvo marcada por las ganas de participación de los jóvenes en el proceso de conocimiento mutuo y la colaboración entre las redes nacionales. Se inició con la llegada del jurado, los organizadores y los verdaderos protagonistas: los jóvenes autores. Tras las charlas y el aperitivo, se dio paso a los saludos de bienvenida por parte de Carme Coll, directora de Gobernabilidad y Cooperación del IEMed; Elisabetta Bartuli, coordinadora del jurado internacional; Alvise Vianello, coordinador del proyecto en el IEMed; Andreu Claret, director ejecutivo de la Fundación Anna Lindh y  Senén Florensa, director general del IEMed. Todos ellos agradecieron a los finalistas su participación y la calidad de sus obras.  De entre todos los cuentos recibidos, el Jurado Internacional seleccionó 30 obras de participantes de Alemania, Bulgaria, Croacia, Chipre, Egipto, Eslovenia, España, Francia, Grecia, Hungría, Israel, Italia, Jordania, Líbano, Lituania, Macedonia, Marruecos, Palestina, Portugal, República Checa, Rumania, Siria, Túnez y Turquía. Tras los discursos, los autores recibieron de manos de los organizadores un diploma conmemorativo así como un regalo de recuerdo. 
Durante la ceremonia se entregaron tres menciones especiales a las obras que el Jurado Internacional, el IEMed y la Fundación Anna Lindh consideraron de mayor calidad. Tal y como indicaron sus miembros, los parámetros para la selección fueron la temática y el estilo literario. Finalmente, las distinciones fueron para tres mujeres: la italiana Ilaria Mavilla por su obra Muscmesci, la chipriota Maria Ioannou por el relato Standing Mountain y la francesa Elis Blot, cuya obra Entre deux rives, la mejor valorada, fue recitada por Gemma Lienas, escritora y miembro del jurado. El cuento narra la historia de un joven marroquí con residencia habitual en Marsella que viaja hasta su país natal, recorriendo España y cruzando el estrecho hasta llegar a su destino. Una obra que gustó entre los asistentes.
En los días siguientes, los jóvenes participaron en actividades y trabajos por grupos sobre la importancia de la literatura como instrumento para el diálogo intercultural o los conflictos, migraciones e identidades. Realizaron también debates y mesas redondas sobre los temas tratados en las obras, así como de las actividades y proyectos de las organizaciones promotoras del evento. Las autoras de los cuentos ganadores tuvieron la oportunidad de leer sus relatos. Los treinta finalistas pudieron disfrutar de las actividades culturales propuestas para estas jornadas, entre las que se encontraban un concierto en el Palau Robert a cargo de Maria del Mar Bonet y Biel Mesquita o las visitas a la Biblioteca de Cataluña, el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona y la Agencia Catalana de Juventud. Para completar su estancia en tierras españolas, los jóvenes escritores se desplazaron hasta Madrid, donde tuvieron la posibilidad de visitar el Consejo de la Juventud de España, la Casa Árabe y la exposición España y el mundo musulmán. Un siglo de relaciones en imágenes. Estas actividades estuvieron coordinadas por el IEMed en colaboración con instituciones gubernamentales y organizaciones locales miembros de la red española de la Fundación Anna Lindh. Los objetivos principales de las acciones eran la difusión del conocimiento y el debate sobre los temas tratados por los participantes y la creación de un espacio de diálogo que siguiera el punto de vista de los jóvenes autores.


El proyecto
La Unión Europea ha escogido el presente 2008 como Año Europeo del Diálogo Intercultural. Con esta iniciativa la UE pretende promover el diálogo entre culturas como un proceso en el que todas las personas que viven en Europa o tienen relaciones con este territorio puedan mejorar su conocimiento mutuo. Esto se traducirá en un entorno cultural más abierto donde convivan diversas identidades y confesiones, ya sea entre los diferentes estados o en uno solo. Con el Año Europeo del Diálogo Intercultural se quiere reforzar y priorizar un intercambio cultural más estructurado para implicar a sus ciudadanos, especialmente a los jóvenes, ya que constituyen las voces críticas del futuro. La Unión Europea reconoce su papel para inspirar a las personas que viven en el territorio a entrar en contacto directo con otras culturas y así contribuir a la tolerancia y el respeto mutuo, condiciones imprescindibles para el diálogo intercultural.
En este contexto se han creado numerosos proyectos que trabajen por conseguir estos mismos objetivos. Por ejemplo, la Fundación Anna Lindh ha lanzado la campaña 1.001 Acciones para el Diálogo Intercultural, que comporta el fomento de cualquier actividad dirigida al desarrollo del contacto entre comunidades y al conocimiento del otro dentro del área mediterránea. Siguiendo su filosofía de reforzar las redes, FAL dirige este proyecto a la movilización de afiliados y socios con el objetivo de desarrollar un abanico de actuaciones dirigidas a promocionar el diálogo entre culturas.
El proyecto Un Mar de Palabras se enmarca dentro de las 1001 Acciones para el Diálogo Intercultural. Nace con la intención de contribuir al fomento del entendimiento entre culturas o el intercambio de conocimiento y experiencias entre diferentes tradiciones locales y nacionales. La iniciativa está dirigida a la exploración de nuevos enfoques de diálogo entre culturas que conduzcan hacia una apertura del entorno social contribuyendo al impulso de una sociedad dinámica. En ella, los jóvenes desarrollarán un papel relevante en todo el proceso de aprendizaje del conocimiento mutuo de  las diferentes culturas que conviven en un mismo espacio, como sucede en la región euromediterránea. Con el fin de conseguirlo, el concurso se ha basado en la producción de cuentos y relatos breves. Para participar, los jóvenes autores debían presentar una obra cuyo contenido estuviera relacionado con el diálogo intercultural como instrumento para la resolución de las crisis contemporáneas. El lenguaje literario permite afrontar y enlazar los temas. El formato de relato breve o cuento es capaz de entrar en las diferencias culturales, políticas, socioeconómicas o medioambientales sin caer en generalizaciones, simplemente describiéndolas. Por todas estas cuestiones se decidió que las obras que se presentaran a concurso debían cumplir estas condiciones.
De este modo, la Fundación Anna Lindh pretende fomentar la producción literaria juvenil para promover el conocimiento de los entornos y las complejidades de las realidades contemporáneas de los países mediterráneos. Además, aprovechando la entrega de premios, se crean ocasiones de encuentro para el fomento del debate, a fin de sensibilizar a la opinión pública sobre el diálogo entre las naciones de las dos orillas del Mare Nostrum. Por último, iniciativas como ésta sirven para fomentar el desarrollo de redes sociales transnacionales, divulgar el conocimiento sobre las actividades de la Fundación, además de para estrechar los vínculos de colaboración de las redes.

La selección de las obras
Tras el llamamiento a la producción literaria juvenil, se recibieron un total 212 cuentos procedentes de 37 países (34 del área euromediterránea y 3 de países de los Balcanes). En una primera fase, se preseleccionaron 91 relatos de 35 estados de entre todos los enviados. Las redes nacionales de los países participantes constituyeron los Jurados Nacionales, quienes se encargaron de escoger entre uno y cinco cuentos –dependiendo del número total recibido– además de proveer las traducciones al inglés y francés. Los jurados, a través del IEMed, han transmitido los mejores cuentos de cada país al Jurado Internacional (compuesto por dos españoles, dos italianos, una libanesa y una marroquí). Formaron parte del comité: el Director General del Instituto Europeo del Mediterráneo, Senén Florensa (presidente); el escritor y Coordinador de redes de la Fundación Euro-Mediterránea Anna Lindh para el Dialogo entre Culturas, Gianluca Solera; la profesora, traductora, crítica y especialista en literatura árabe contemporánea, Elisabetta Bartuli (coordinadora); la escritora, guionista y autora de películas, Najwa Barakat; la escritora y articulista Jamila Hassoune y la escritora y tertuliana Gemma Lienas.
Fue esta comisión internacional quien presentó tanto al IEMed como a la Fundación Anna Lindh la selección de los 30 relatos finalistas, escogidos a partir de criterios cualitativos. Los jóvenes autores de los cuentos e historias seleccionadas recibieron una comunicación por correo electrónico además de la invitación para asistir al acto de entrega de premios y para participar en las actividades culturales programadas con motivo del concurso.
Los cuentos recibidos, según los miembros de la organización, ofrecen puntos de vista originales y diferentes sobre modelos de interculturalidad y de diálogo. Los treinta mejores relatos serán publicados en un libro que se traducirá al catalán y al inglés. Saray Garcia.

El diálogo intercultural se instala en Barcelona




La Ciudad Condal ha diseñado un programa especial para celebrar el 2008, declarado por la Comunidad Europea como Año del Diálogo Intercultural. Se trata de una serie de actividades para todos los gustos que tienen un único objetivo: fomentar el entendimiento entre etnias, culturas, creencias y sobre todo, las personas que forman parte de la ciudad, cada vez más cosmopolita y plurinacional. Texto: Saray Garcia

El Instituto de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha el programa Barcelona Diàleg Intercultural con el que la ciudad se suma al Año Europeo en pro del debate entre culturas. La iniciativa pretende fomentar la cohesión social y la convivencia pacífica a través del reconocimiento de la diversidad étnica y cultural. Los actos previstos ascienden a un total de 195 actividades, que se están desarrollando o se realizarán en colaboración con diversas instituciones y entidades ciudadanas a lo largo del presente 2008.
Una imagen vale más que mil palabras. Eso es lo que se puede pensar a simple vista con el logotipo que representa a este conjunto de acciones. Se trata de dos grupos de pájaros que se encuentran y generan una suma en el espacio común. Ni más ni menos, lo que se desea conseguir con el programa: unir a las poblaciones, sea cual sea su origen y destino y que la suma de éstas aporte un añadido a la vida cotidiana. En este sentido, desde el consistorio adquieren el compromiso de dar apoyo a los procesos de acomodación que promuevan el acercamiento, la interacción o el conocimiento mutuo entre los habitantes de Barcelona.
Además de en propuestas especialmente diseñadas para conmemorar este año europeo, el diálogo intercultural también estará presente en el calendario festivo de la ciudad, ya que algunas de sus celebraciones más populares como La Mercè (patrona de Barcelona), el Carnaval o la Cabalgata de Reyes también gozarán de tintes interculturales.

Algunas de las propuestas
Muchas han sido las actividades que se han programado para celebrar este Año Europeo del Diálogo Intercultural en la capital catalana. Entre las más destacadas se encuentran las siguientes:
Voces literarias-. Celebrada el 17 de mayo, coincidiendo con la velada de la noche de los museos, en la que 20 centros culturales de la ciudad abrieron sus puertas hasta la madrugada. El acto consistía en el debate de dos escritores, uno nacido en Barcelona y otro extranjero que exponían sus obras y comentaban similitudes y diferencias. En total 34 literatos, entre ellos Mathew Tree, Joan Rendé, Sammer Rawal, Toni Clapés o Najat El Hachmi.
Conversaciones en Barcelona-. De junio a noviembre, el Palau de la Virreina ofrece debates sobre las relaciones sociales como vía para fomentar la convivencia.
Concierto de la Orchestra di Piazza Vittorio-. Celebrado el 5 de julio en un Teatre Grec lleno hasta la bandera para ver a este grupo musical italiano formado por artistas de tres continentes diferentes. Toda una mezcla de sonidos con el que han alcanzado el éxito mundial sin perder ni un ápice de su estilo, que combina compromiso social y ganas de pasarlo bien.
Noches de verano en el Palau Robert.- Cuatro conciertos, una película y todo con entrada libre. Así se podría resumir esta iniciativa de las noches de junio y julio que se ha llevado a cabo en el Palau Robert. Los asistentes han disfrutado de la música de Sinouj, El Pont d’Arcalís y Les Violines, Maria del Mar Bonet y Biel Mesquida o Chicuelo, además del film Al otro lado del director alemán de ascendencia turca Fatih Akin.
La inmigración de Cataluña, hoy-. Esta exposición panorámica sobre los fenómenos migratorios se celebrará en el Palau Robert de octubre de 2008 a julio del próximo 2009.
Las noches del Ramadán-. Del 26 al 28 de septiembre, coincidiendo con el fin de esta festividad del calendario religioso musulmán, se preparan propuestas musicales del Magreb, África Subsahariana y Asia. Aprovechando la ruptura del ayuno se podrán degustar productos típicos en un mercado gastronómico.
2008 Año del diálogo intercultural en el Mediterráneo-. El Instituto Europeo del Mediterráneo ha programado una serie de actividades musicales, literarias, cinematográficas y exposiciones a lo largo del año. Un deseo de mejorar las relaciones entre el norte y el sur de este mar.
La Noche del Diálogo-. La propuesta (celebrada el 22 de mayo) se enmarcó dentro de las 1.001 Acciones para el Diálogo Intercultural que lleva a cabo la Fundación Euromediterránea Anna Lindh en este 2008. En la jornada se entregaron los premios del concurso de diálogo intercultural Un mar de palabras dirigido al alumnado de educación secundaria obligatoria y bachillerato de Cataluña –los ganadores fueron Jordi Vila del IES Alexandre Deulofeu de Figueres y Mercè Teruel del IES Montsacopa de Olot–. El certamen contó con la animación de grupos de teatro, música o circo y fue presentado por la escritora catalana de origen hindú Aisha Miró. La velada concluyó con un concierto de fanfarria serbia a cargo de Boban y Marko Markovic Orkestar.
Conferencias-. Entre otros muchos, los coloquios organizados con motivo de la celebración de este año europeo, destacaron los que tuvieron como invitados al marroquí Tahar Ben Jelloun o la conferencia de Sami Naïr, escritor y sociólogo francés. Ambos actos tuvieron lugar en la Biblioteca Jaume Fuster de Barcelona.
Actividades en diferentes distritos de la ciudad-. A lo largo de todo el año se han previsto todo tipo de actividades relacionadas con el intercambio y la convivencia cultural y étnica en todos los barrios de la ciudad. Talleres, charlas, degustaciones gastronómicas, exposiciones o adaptaciones de las fiestas populares son algunos ejemplos.

Sin duda, conciertos, charlas, debates, jornadas y exposiciones de lo más interesante para disfrutar a lo largo del año. Sin embargo, habría que plantearse seriamente repetir la experiencia anualmente y no centrarla solo para conmemorar el diálogo intercultural durante 366 días. Por algo la ciudad fue escenario del Proceso de Barcelona en 1995…


El Caimán Producciones: música mestiza e intercultural



Esta productora valenciana nace en el año 2000 con la intención de promover iniciativas culturales –especialmente musicales– interesantes, diferentes y de calidad. Más allá de las propuestas comerciales, apuestan por la música como sendero para dar a conocer al público la cultura y la música como una realidad multifacética. La iniciativa surgió de la mano de Rafa Merín, Sergi Almiñana y Toni Peña. Desde entonces, han ido creciendo, representando a artistas y trabajando en el campo de la producción musical, de eventos culturales y festivales. Saray Garcia


El Caimán Producciones, como sucede con la mayoría de empresas de producción y asesoramiento de artistas, desarrolla múltiples actividades. De ahí que las tareas se lleven a cabo en cinco departamentos diferenciados: management, creación de conceptos artísticos, comunicación y marketing, contratación y aspectos comerciales y por último, I+D. En cada una de estas áreas se llevan a cabo las labores para que todo funciones a la perfección, desde el asesoramiento de los artistas, hasta la investigación de mercados y tendencias, pasando por las campañas de marketing y comunicación o la organización de agendas para la contratación de conciertos. En el mundo de la música existen patrones muy abiertos en cuanto a ritmos, modas y maneras de hacer. Neus Fàbregas, coordinadora y productora de El Caimán explica que algunos de sus artistas representados acudieron a ellos cuando terminaron su relación con otros mánagers. Sin embargo, también hay grupos por los que El Caimán ha apostado desde un principio y han empezado a trabajar con ellos cuando todavía no tenían mucha experiencia musical a nivel comercial. A la pregunta de si existen requisitos para ser un artista representado por ellos, Neus Fàbregas responde que no, por que la música no entiende de cánones. “Los artistas que representamos tienen en común la creatividad a la hora de mezclar sonidos y ritmos, el proceso de reinventar la música tradicional o de raíz con apertura al mundo y a todo tipo de estímulos musicales dándole su toque personal y actual; sumados a un compromiso social en cada país de origen hacia un mundo más justo”, añade.



Ocho son los artistas que forman parte del catálogo de esta productora española. Todos ellos representan diferentes estilos y tipos de música. Así encontramos a Chambao, una formación que fundó otra forma de entender el flamenco, fusionándolo con otros ritmos y que se ha convertido en uno de los grupos punteros dentro del panorama nacional y muy reconocido internacionalmente donde se han reinventado en cada nuevo trabajo. El flamenco también está presente en Enrique Morente, máximo exponente del cante en la actualidad o Gala Évora, una joven andaluza que fusiona el flamenco con otros sonidos del mundo. Los ritmos musicales de la tradición mexicana vienen de la mano de la banda Lila Downs. Más raíces de la música latinoamericana, pero esta vez a ritmo de rock, es lo que presenta la banda La Pulquería. Seun Kuti, hijo de Fela Kuti, nos trae la música afro-beat, con temáticas muy relacionadas con África o la justicia. El joven y fresco grupo llamado Quinto Parpadeo nos trae diferentes estilos, y por último, Casa de Fados, el encanto de la esencia de las casas de fados lisboetas, la tradición musical portuguesa.
Tras hacer un repaso por los artistas que representa El Caimán, da la impresión de que están ligados al mestizaje y al intercambio cultural. Seguramente se debe a una casualidad o a un modo común de entender la música, ya que desde la productora nunca han exigido ningún requisito. “En El Caimán Producciones creemos que la música y la cultura adquieren diversas formas a través del tiempo y del espacio y que las expresiones artísticas deben ser  plurales, variadas y dinámicas”, explica Fàbregas. Para ellos, el tejido multicultural también se expresa a través de la música y puede llegar a ampliar el conocimiento, la tolerancia y el respeto por la diversidad cultural. En este sentido, la coordinadora señala: “Trabajamos con música creada por artistas tanto de España, como de otras latitudes, tales como México o el Norte de África, entre otros”.
Hace más de un año, empezaron a desarrollar la relación de la música con la solidaridad y crearon proyectos en los que se pudiera aunar esos dos conceptos, como fue el Festival Dos Orillas. Precisamente, las tareas de Neus Fàbregas están estrechamente relacionadas con esta área.

Festival Dos Orillas de Tarifa
La iniciativa consiste en crear una plataforma cultural estable que promueva  actividades que favorezcan el intercambio entre propuestas culturales de España y del Magreb, especialmente durante los meses de julio y agosto. En 2007 se llevaron a cabo acciones en Tarifa y en el Norte de Marruecos, ya que como afirma Neus Fàbregas: “La historia demuestra que estas ciudades separadas sólo por el estrecho de Gibraltar comparten mucho más que su situación geográfica. Construir un espacio cultural común significa también fortalecer el «puente simbólico» que existe entre Europa y África, dos realidades muy cercanas geográficamente pero muy separadas social, política y económicamente”.
Tarifa es una ciudad que reúne unas condiciones inmejorables para ser el primer nodo y uno de los más importantes de la red que se pretende tejer. Significa una encrucijada de caminos y de culturas, se muestra actual y dinámica, naturalmente mágica por su luz y por sus colores. Quizás por eso el pasado año fue escogida como una de las sedes para realizar algunas de las actividades del festival (que se celebró en ambas orillas del Mediterráneo). Se llevaron a cabo sesiones de disckjockeys; conciertos de Hip Hop con La Mala Rodríguez, Morodo, Pinacle Sound System o las actuaciones de Quinto Parpadeo, La Pulquería y Chambao.
El Festival Entre Dos Orillas también contó con la exposición Siente el Magreb, donde se mostraba la riqueza cultural que existe en esta zona del norte de África a través de elementos concretos que simbolizan el pasado, el presente y el futuro de la región. Se pudo visitar la muestra fotográfica sobre la vida en las ciudades del Mediterráneo, un exponente de la manera de relacionarse de las personas que actualmente habitan las dos riberas de este mar. Muchas ciudades comparten claves en común y permiten percibir lo más hondo de los procesos personales y sociales que se dan en el Mediterráneo.
Para este año y los siguientes, el objetivo es consolidar este festival implicando a más socios colaboradores y ciudades interesadas en albergar el certamen. El Caimán Producciones sigue una filosofía similar. “Nuestro deseo es seguir trabajando para ofrecer iniciativas innovadoras en el enriquecimiento de culturas,  que estén fuera de los circuitos comerciales o promocionando a artistas que se encuentran en el inicio de su carrera, para crear un verdadero vínculo entre un público que busca propuestas diferentes y diversos conceptos de música tales como músicas del mundo, urbanas, mestizas, rock o folk”, cuenta Neus Fàbregas. En definitiva, seguir intentando hacer lo que les gusta, con artistas comprometidos con el proyecto, así como continuar trabajando en la música como motor de cultura y desarrollo.


Preparando cuscús…






Laila es una mujer marroquí, de creencia musulmana, que vive en Asturias desde hace varios años. Un día queda con sus amigas Rebeca y Yolanda para enseñarle a preparar cuscús. En el transcurso de la preparación del plato las mujeres hablan de sus maneras de entender las relaciones familiares, políticas y por supuesto de las cuestiones feministas. Éste es el argumento de Cuscús, un cortometraje de ficción, previsto para la primavera de 2009, que lleva el sello de Melania Fraga. Texto: Saray Garcia. Fotos cedidas por Melania Fraga.

Los proyectos nacen condicionados por el imaginario y el bagaje que proporciona la historia personal de cada uno de nosotros. Es el caso de Cuscús, que surge de la mente de Melania Fraga, una asturiana apasionada en el diálogo intercultural y especializada en la comunicación y la gestión, ya que ha trabajado en varias productoras de vídeo y televisiones, además de dando clase de TIC’s a colectivos determinados como mujeres rurales y jóvenes. Precisamente su relación con la tecnología y la imagen fue clave para el formato del proyecto. Sus vivencias desde niña también. Cuenta que cuando era pequeña se sentía muy orgullosa de que su familia fuese amiga del único hombre negro del barrio. “Ahora, afortunadamente, hay más hombres y mujeres de color, de muchos colores… pero ¿cuánto los conocemos, a ellos, a ellas, sus países de origen o sus costumbres?”, se pregunta Melania. La directora cree en la importancia del aporte de los inmigrantes para que una sociedad crezca, que éstos sean conocidos y valorados por las sociedades de acogida. Sin embargo, piensa que los inmigrantes deben hacer un esfuerzo por no olvidar ni menospreciar sus costumbres, transmitirlas para conseguir que las sociedades de acogida no las teman y quieran conocerlas. Opina también que es fundamental el diálogo entre culturas, para evitar que se creen guetos o se fomente el racismo.
Durante su estancia en el colectivo Escanda participó en un encuentro internacional de países del Mediterráneo en Barcelona. Allí conoció a personas que le invitaron a visitar sus organizaciones y cuando tuvo la ocasión se fue a Larache. En esta ciudad del norte de Marruecos descubrió una realidad que no se esperaba. Recuerda que entre las cosas que más le sorprendieron estaban los estereotipos hacia las mujeres occidentales. Cabe destacar que en todos sus viajes fue acogida en familias humildes y se dio cuenta de que solo pasando por esa experiencia, por la convivencia, se iban a conocer, entender, respetar y valorar. “En el cortometraje Cuscús, quiero visualizar esa necesidad de compartir lo cotidiano, de valorarnos como mujeres, como culturas en continuo cambio, en continuo crecimiento”, explica Melania Fraga.
Para los profesionales del audiovisual, un cortometraje es un ejercicio por el que todo realizador debería pasar. Muchas veces se realizan con escasos medios y con pocas pretensiones. Para Melania y el resto de profesionales implicados en Cuscús,  un trabajo de quince minutos no significa una calidad inferior a cualquier otra película, significa simplemente contar una historia en el tiempo justo requerido, sin alargar innecesariamente. Para este proyecto, la directora confiesa haber tenido la suerte de contar con reconocidos profesionales que además están concienciados con la situación de la mujer e interesados por la historia del corto: la guionista Ángeles Muñiz Cachón y Antonio de Benito han corregido el guión literario; la empresa El callejón del gato está preparando el casting de las actrices protagonistas (ya tienen varias mujeres que dan el perfil de las chicas asturianas, solo falta hacer pruebas de cámara y encontrar a la actriz árabe) y también esta implicada la productora de comunicación social Tierra Voz.
Un pilar básico en la fase de preparación del proyecto es AMAR, una pequeña asociación de mujeres –aunque también colaboran hombres– que trabaja temas relacionados con la comunicación, las nuevas tecnologías y la salud natural. Sus ejes siempre son tratados de manera transversal, prestando especial atención a la autoestima de las mujeres, el interculturalismo y el respeto por las diferentes opciones sexuales. La entidad y Melania Fraga son sin duda el alma de este cortometraje basado en el diálogo entre culturas.
En este momento el proyecto está en fase de financiación, en búsqueda de fondos para que el corto vea la luz. Se han solicitado subvenciones a diversas entidades como el Instituto Asturiano de la Mujer, el Departamento de Cultura del Principado de Asturias, el Ayuntamiento de Oviedo o a la Universidad de Oviedo, aunque hasta ahora las únicas ayudas confirmadas son la de la empresa Sonido de Cine que se hará cargo de los gastos de sonorización en la posproducción y el interés por parte del vicerrectorado de cooperación de la Universidad de la capital asturiana.
Están valorando la posibilidad de que parte de los 33.700 euros en los que está presupuestado el corto sean aportaciones recaudadas con la realización de pequeñas actividades como la velada árabe organizada el pasado 6 de junio, la venta de camisetas con el logotipo del proyecto y también se cuenta con la posibilidad de celebrar una fiesta para recaudar fondos. Esperan tener el cortometraje finalizado para la primavera de 2009. Esperamos que así sea. ¡Inshallah!


Cuéntame un cuento




Nelson Darío Calderón Jiménez nació en los Andes colombianos, en un valle de eterna primavera, como a él le gusta decir. Creció junto a sus siete hermanos, con unos padres demasiado ocupados en trabajar para sacar adelante a sus hijos. Ya de pequeño le gustaban los cuentos e historias, y como nadie a su alrededor se los explicaba, decidió tomar la palabra. En poco tiempo se convirtió en el contador de historias oficial de la familia. Pero sus cuentos no acababan en el hogar y los llevó al colegio, a la calle o a la universidad. Casi sin darse cuenta empezó a labrarse su trayectoria de cuentacuentos. En ningún momento descuidó sus estudios y se llegó a matricular en la Universidad Nacional de Colombia, donde cursó la carrera de arquitectura. Sin embargo, la palabra y la literatura no le abandonaron y con algunos compañeros universitarios impulsó un grupo lúdico cultural llamado Luna, Poema, Encuentro. Sus integrantes eran básicamente poetas y cuenteros jóvenes que trabajaban en las facultades y la ciudad de Medellín. También fue fundador del grupo Fahrenheit 451, que aglutinaba a jóvenes escritores que se dejaron enamorar por la narración oral.
Su primer contacto con España es en 2000, cuando llega al país para realizar estudios de postgrado en Arquitectura, pero tras intentar resistirse, la literatura le ganó la batalla. Así pues, decidió aparcar los proyectos y edificios y se dedicó totalmente a escribir y narrar historias.
Se puede decir que lleva casi una vida dedicado al mismo oficio, al de hacer esbozar una sonrisa a quienes lo escuchan con leyendas, historias y cuentos, algunos de invención propia y otros propios de la tradición oral de la cultura colombiana. Los adapta y segmenta las temáticas para así poder ofrecer espectáculos para todos los públicos. Para los más pequeños y las familias dispone de un repertorio basado en cuentos interculturales sobre fronteras e identidades, en la tradición y las leyendas populares de América y especialmente de Colombia, en el medioambiente y el reciclaje. Los adolescentes y adultos también pueden disfrutar de sus historias inspiradas en los mitos y leyendas de los Andes; las aventuras de un viajero (o lo que es lo mismo, las vivencias de un inmigrante que tiene que viajar por sus circunstancias); el amor y el desamor; los fantasmas, el miedo y el terror o incluso cuentos interactivos. Para ello cuenta con la compañía de otros cuentistas. Es fácil adivinar que no se sube a los mismos escenarios cuando tiene una audiencia infantil o una adulta, de ahí la diversidad de sus espacios de actuación. De hecho ha realizado espectáculos en múltiples actos y festivales, en cárceles, hospitales, fundaciones, bibliotecas, escuelas, cafés, ONGs o recintos feriales en diferentes provincias españolas (Madrid, Albacete, Ciudad Real, Toledo, Cuenca, Guadalajara, Valladolid, Burgos, Ávila, Palencia, Soria, Alicante, La Rioja, Álava, Asturias, Huesca, Almería, Granada o Cádiz) además de una gira por Latinoamérica, visitando países como Chile, Argentina, Uruguay, Perú o su natal Colombia. Lugares dispares y de lo más diferenciados, pero sin duda, el más inverosímil ha sido una boda, en pleno altar y con el sacerdote al lado.
Pero no todo en la vida de Calderón son las actuaciones. También imparte talleres de introducción a cuentacuentos. Con ellos pretende que los alumnos se adentren en el mundo de las palabras, que aprendan y se diviertan con los ejercicios para expresarse. Los participantes se interrelacionan, pierden el miedo a hablar en público y sobre todo, comiencen a contar y soñar. Combina estas ocupaciones con una corresponsalía en España de la revista de narración oral colombiana Contante y soñante y como escritor de cuentos. También forma parte del catálogo de artistas de Entre dos orillas, donde creativos de origen inmigrante exponen sus obras, habilidades y conocimientos para ser conocidos, difundir su arte o simplemente para ser contratados. Se ha presentado a varios certámenes y ha resultado finalista en el concurso de la revista Toumai, seleccionado en el de cuentos hiperbreves Acuman o incluido en la publicación 100 latinos. Un talento latente, una selección de latinos emprendedores de la comunidad de Madrid. En cualquier caso, de un tiempo a esta parte, la vida de este colombiano está íntegramente dedicada a la literatura, ya sea en forma de relatos escritos o como cuentos. Siempre se ha dicho que la tradición oral de los pueblos llevaba implícita una parte importante de la cultura de sus gentes. Si es así, España ya cuenta con parte del acerbo de Colombia gracias a artistas como Nelson Calderón.
Texto: Saray Garcia

Un pedazo de Argentina en Valencia





Undertango es el proyecto musical de los argentinos Martín Albano y Cecilia Barber. Llegaron a España hace apenas seis años y ahora, por fin, pueden dedicarse a la mayor de sus pasiones: la música. Con su formación nos traen un pedazo de su tierra, de Argentina, de la pasión del tango y de la fusión de otros ritmos, como ya hiciera el mítico Piazzolla. Culturas que se funden al compás de uno de los estilos musicales más sensuales del planeta. Texto: Saray Garcia. Fotos cedidas por Cecilia Barber.

Con tan solo cinco años, en la ciudad argentina de Rosario, Martín Albano descubre su pasión por la música. Desde esa época ya le llamaba la atención todo lo relativo a la percusión, hasta tal punto que sus más allegados terminaron por regalarle una batería pequeñita para que empezara a realizar sus primeras melodías.
Mientras, en la misma ciudad, una niña de cuatro años llamada Cecilia Barber disfrutaba de la música clásica cuando en su casa se escuchaban discos de los más afamados compositores. La pequeña aprovechaba también para bailar al ritmo de las canciones, tanto era así que la apuntaron a clases de ballet. Quizás este amor por la música estaba presente en sus genes… y es que su abuelo español era músico y director de una banda y su padre tocaba el saxofón. Años más tarde, cuando había cumplido los ocho años, se puso de moda la serie de televisión Fama. Cecilia disfrutaba frente a la pequeña pantalla, sobre todo en los fragmentos más musicales y cuando tocaban el piano se quedaba fascinada. Ese instrumento que la maravilló se convertiría un año más tarde en un amigo fiel, ya que empezó a estudiar piano y ya nunca abandonó el contacto con el teclado de piezas blancas y negras.
Siendo ya adolescentes, los dos seguían ligados a la música, se dedicaban a ella aunque no de manera profesional, pero sí impartían clases particulares de guitarra y batería (él) y piano (ella). Para seguir mejorando sus conocimientos, ambos estudiaban solfeo y tocaban en diferentes agrupaciones de varios estilos en bares y conciertos académicos.

Martín y Cecilia se conocieron en un pub de su ciudad natal y se dieron cuenta de que compartían las mismas aficiones, aunque en diferentes estilos musicales. Él tocaba la batería, para entonces incluso ya había cursado clases de guitarra y se decantaba principalmente por el rock, el blues y el jazz; ella asistía a clases de piano y se centraba en la música clásica. Sus vínculos comunes hicieron que la amistad prosperara. Tanto que acabó en el altar.
Ya recién casados, llegaron a España en agosto de 2002. Los dos mantenían la ilusión de poder hacer de la música su profesión y medio de vida, pero no les resultó fácil. Al menos no al principio. Cuentan que les fue bastante difícil habituarse al hecho de estar lejos de sus seres queridos y de su patria. Como también lo fue dedicarse a los muchos y variados puestos de trabajo que les servían para ganar algo de dinero. Martín trabajó como operario de fábrica, reponedor de supermercado, repartidor de periódicos o dependiente. Otro tanto hizo Cecilia, que desempeñó tareas similares a las de su marido, además de recepcionista o trabajadora en un almacén de naranjas, la fruta por excelencia de su tierra de acogida, Valencia. Durante un tiempo, estos puestos laborales les permitieron compaginar trabajos de media jornada con el dictado de clases. Martín ejerció como profesor de batería, guitarra y percusión y Cecilia como profesora de piano.
En la actualidad –afortunadamente, como dicen ellos– solo se dedican a dar clases y realizar actuaciones, sin embargo no olvidan aquellos tiempos en que el sueño de vivir por y para la música no era más que eso, un sueño. De todos modos su objetivo sigue siendo crecer musical y profesionalmente y continuar luchando por esta pasión. “Aunque es muy difícil, vale la pena”, afirman.
Un día cualquiera en sus vidas está rodeado de música. Ensayan y preparan el repertorio con el que presentan su espectáculo para que encima del escenario todo salga a la perfección.  A fin de que eso suceda, pasan horas escuchando canciones y nuevos ritmos que les inspiren en sus composiciones. Y por último, la promoción de su grupo de tango, para el que todavía siguen buscando un manager en España que les ayude a difundir su proyecto por toda la península.
Undertango es el nombre de su grupo, dedicado al tango argentino. A través de sus composiciones pretenden difundir este género en todas sus formas: música, canto y danza. El repertorio está integrado por tangos tradicionales y obras del reconocido compositor y bandoneonista argentino Astor Piazzolla. Éstas combinan y fusionan elementos del tango, del jazz y de la música clásica, generando un estilo único e innovador que ha hecho de Piazzolla uno de los  músicos de tango más importantes del siglo XXI, o como él mismo solía decir, de “la música contemporánea de Buenos Aires”. El principal objetivo de este grupo es compartir con el público la esencia del Río de La Plata, transportando al espectador a un mundo donde la pasión, la fuerza, la dulzura y la melancolía se hacen presentes a través de su música y de su danza.
Comenzaron siendo un dúo al que con el paso del tiempo se le fueron sumando integrantes para presentar un espectáculo cada vez más completo. Además de Martín y Cecilia, Undertango está formado por Diego González (contrabajo), Lydia Wellington (cantante), Guillermo Álvarez y Verónica Mendoza (bailarines). Los seis, en los diferentes formatos de espectáculo que presentan, divulgan la cultura argentina, pero el propio grupo es una mezcla de culturas, nacionalidades y procedencias. Lydia es uruguaya, Verónica valenciana y el resto son argentinos.
Una de las peculiaridades de esta banda es que actúa con diferentes formaciones, en función del tipo de espectáculo que quieran ofrecer. A decir verdad, el presupuesto y el espacio de los teatros o escenarios donde actúan tiene mucho que ver. Así pues, podemos encontrar el dúo de piano (Cecilia) y bandoneón (Martín); el trío, al que además de estos dos instrumentos se le une el contrabajo; con la voz de la cantante o con bailarines, aunque en algunas ocasiones pueden presentar el espectáculo completo. El grupo actúa en pequeños teatros, casas de cultura y auditorios de Valencia y de los pueblos de la Comunidad Valenciana, si bien a veces lo hacen en otras comunidades o en el norte de Portugal. Precisamente, Martín y Cecilia explican que su público es variado, sobre todo dependiendo del lugar en que se realiza el espectáculo. En tierra lusa el público es local, ya que no hay tanta inmigración sudamericana, mientras que en España acuden más argentinos. Pero no importa de donde provenga el público. A buen seguro que con Undertango disfrutarán de una velada musical.