Alguns experts en noves tecnologies com ara Gustavo Cardoso afirmen que la domesticació de mitjans fa referència a la incorporació de les noves tecnologies a la vida diària de les persones (usant-les, abusant d’elles, usant-les malament, ignorant-les). L’autor portuguès assegura que és un procés que tots vivim permanentment.
No podria ser d’una altra manera si tenim en compte la notícia que publicava el diari El País el 8 de desembre a la seva versió online: Campanya digital per demanar el premi Nobel de la Pau per internet. I és que l’impacte que ha creat la concessió d’aquest guardó al president dels EUA Barack Obama, ha fet que un grup d’activistes, artistes i científics –alguns ben coneguts– promoguin un manifest per reclamar que el pròxim premiat amb el Nobel de la Pau sigui internet i no pas una persona. Com s’argumenta al manifest, “ens hem adonat de què internet és molt més que una xarxa d’ordinadors” i que s’ha convertit en “una eina de pau”. Una prova més de com està d’integrada aquesta tecnologia en el nostre dia a dia.
Altres exemples són les recents notícies, publicades al diari El Mundo que afirma que ja s’han creat 50.000 aplicacions per Twitter i al portal de notícies 3/24 que explica que prop de 20.000 persones consulten cada dia el web Feina Activa. En la primera es demostra que els milions de persones que utilitzen aquesta xarxa social, s’han identificat amb ella i l’han integrat en el seu dia a dia de tal manera que han necessitat crear aplicacions pel seu funcionament habitual. La segona, ens mostra com un portal amb dos mesos de vida s’està consolidant com una eina útil per trobar feina, o almenys això és el que pensen les més de 65.000 persones que s’han registrat.
Tres exemples de com internet és un mitjà domesticat per cada vegada més persones i diferents generacions.
Undertango es el proyecto musical de los argentinos Martín Albano y Cecilia Barber. Llegaron a España hace apenas seis años y ahora, por fin, pueden dedicarse a la mayor de sus pasiones: la música. Con su formación nos traen un pedazo de su tierra, de Argentina, de la pasión del tango y de la fusión de otros ritmos, como ya hiciera el mítico Piazzolla. Culturas que se funden al compás de uno de los estilos musicales más sensuales del planeta. Texto: Saray Garcia. Fotos cedidas por Cecilia Barber.
Con tan solo cinco años, en la ciudad argentina de Rosario, Martín Albano descubre su pasión por la música. Desde esa época ya le llamaba la atención todo lo relativo a la percusión, hasta tal punto que sus más allegados terminaron por regalarle una batería pequeñita para que empezara a realizar sus primeras melodías.
Mientras, en la misma ciudad, una niña de cuatro años llamada Cecilia Barber disfrutaba de la música clásica cuando en su casa se escuchaban discos de los más afamados compositores. La pequeña aprovechaba también para bailar al ritmo de las canciones, tanto era así que la apuntaron a clases de ballet. Quizás este amor por la música estaba presente en sus genes… y es que su abuelo español era músico y director de una banda y su padre tocaba el saxofón. Años más tarde, cuando había cumplido los ocho años, se puso de moda la serie de televisión Fama. Cecilia disfrutaba frente a la pequeña pantalla, sobre todo en los fragmentos más musicales y cuando tocaban el piano se quedaba fascinada. Ese instrumento que la maravilló se convertiría un año más tarde en un amigo fiel, ya que empezó a estudiar piano y ya nunca abandonó el contacto con el teclado de piezas blancas y negras.
Siendo ya adolescentes, los dos seguían ligados a la música, se dedicaban a ella aunque no de manera profesional, pero sí impartían clases particulares de guitarra y batería (él) y piano (ella). Para seguir mejorando sus conocimientos, ambos estudiaban solfeo y tocaban en diferentes agrupaciones de varios estilos en bares y conciertos académicos.
Martín y Cecilia se conocieron en un pub de su ciudad natal y se dieron cuenta de que compartían las mismas aficiones, aunque en diferentes estilos musicales. Él tocaba la batería, para entonces incluso ya había cursado clases de guitarra y se decantaba principalmente por el rock, el blues y el jazz; ella asistía a clases de piano y se centraba en la música clásica. Sus vínculos comunes hicieron que la amistad prosperara. Tanto que acabó en el altar.
Ya recién casados, llegaron a España en agosto de 2002. Los dos mantenían la ilusión de poder hacer de la música su profesión y medio de vida, pero no les resultó fácil. Al menos no al principio. Cuentan que les fue bastante difícil habituarse al hecho de estar lejos de sus seres queridos y de su patria. Como también lo fue dedicarse a los muchos y variados puestos de trabajo que les servían para ganar algo de dinero. Martín trabajó como operario de fábrica, reponedor de supermercado, repartidor de periódicos o dependiente. Otro tanto hizo Cecilia, que desempeñó tareas similares a las de su marido, además de recepcionista o trabajadora en un almacén de naranjas, la fruta por excelencia de su tierra de acogida, Valencia. Durante un tiempo, estos puestos laborales les permitieron compaginar trabajos de media jornada con el dictado de clases. Martín ejerció como profesor de batería, guitarra y percusión y Cecilia como profesora de piano.
En la actualidad –afortunadamente, como dicen ellos– solo se dedican a dar clases y realizar actuaciones, sin embargo no olvidan aquellos tiempos en que el sueño de vivir por y para la música no era más que eso, un sueño. De todos modos su objetivo sigue siendo crecer musical y profesionalmente y continuar luchando por esta pasión. “Aunque es muy difícil, vale la pena”, afirman.
Un día cualquiera en sus vidas está rodeado de música. Ensayan y preparan el repertorio con el que presentan su espectáculo para que encima del escenario todo salga a la perfección. A fin de que eso suceda, pasan horas escuchando canciones y nuevos ritmos que les inspiren en sus composiciones. Y por último, la promoción de su grupo de tango, para el que todavía siguen buscando un manager en España que les ayude a difundir su proyecto por toda la península.
Undertango es el nombre de su grupo, dedicado al tango argentino. A través de sus composiciones pretenden difundir este género en todas sus formas: música, canto y danza. El repertorio está integrado por tangos tradicionales y obras del reconocido compositor y bandoneonista argentino Astor Piazzolla. Éstas combinan y fusionan elementos del tango, del jazz y de la música clásica, generando un estilo único e innovador que ha hecho de Piazzolla uno de los músicos de tango más importantes del siglo XXI, o como él mismo solía decir, de “la música contemporánea de Buenos Aires”. El principal objetivo de este grupo es compartir con el público la esencia del Río de La Plata, transportando al espectador a un mundo donde la pasión, la fuerza, la dulzura y la melancolía se hacen presentes a través de su música y de su danza.
Comenzaron siendo un dúo al que con el paso del tiempo se le fueron sumando integrantes para presentar un espectáculo cada vez más completo. Además de Martín y Cecilia, Undertango está formado por Diego González (contrabajo), Lydia Wellington (cantante), Guillermo Álvarez y Verónica Mendoza (bailarines). Los seis, en los diferentes formatos de espectáculo que presentan, divulgan la cultura argentina, pero el propio grupo es una mezcla de culturas, nacionalidades y procedencias. Lydia es uruguaya, Verónica valenciana y el resto son argentinos.
Una de las peculiaridades de esta banda es que actúa con diferentes formaciones, en función del tipo de espectáculo que quieran ofrecer. A decir verdad, el presupuesto y el espacio de los teatros o escenarios donde actúan tiene mucho que ver. Así pues, podemos encontrar el dúo de piano (Cecilia) y bandoneón (Martín); el trío, al que además de estos dos instrumentos se le une el contrabajo; con la voz de la cantante o con bailarines, aunque en algunas ocasiones pueden presentar el espectáculo completo. El grupo actúa en pequeños teatros, casas de cultura y auditorios de Valencia y de los pueblos de la Comunidad Valenciana, si bien a veces lo hacen en otras comunidades o en el norte de Portugal. Precisamente, Martín y Cecilia explican que su público es variado, sobre todo dependiendo del lugar en que se realiza el espectáculo. En tierra lusa el público es local, ya que no hay tanta inmigración sudamericana, mientras que en España acuden más argentinos. Pero no importa de donde provenga el público. A buen seguro que con Undertango disfrutarán de una velada musical.
La chica que organiza la cola le da un buen número para acceder a la edición limitada Jimmy Choo for H&M.
Así de simple. Y así de cruel. Levantarse a las 5:15 de la mañana sin apenas dormir para plantarse lo más rápido que una pueda en la cola de la tienda de Paseo de Gracia. Durante el camino ir pensando en que quizás tus amigos tengan razón cuando te llaman loca o que sólo con un poco de suerte seas una de las primeras.
Hora de llegada: 6:20. No está mal, sólo 28 personas por delante. Nervios. Poco a poco la cola se va haciendo más y más larga, hasta que sobre las 8 de la mañana organizan todo como si se tratara de un parque temático (véase en zig-zag) y la cola sigue creciendo. Nos ofrecen café (de nuevo las que no lo tomamos estamos discriminadas), pero consigo una chocolatina para reponer fuerzas. Los medios empiezan a inmortalizar el momento (no es para menos) y la gente ya casi llega a la Plaza Catalunya. Parece que el reloj no avance: ¡qué desespero!
Por fin nos cuentan cómo funcionará la cola y cuáles serán nuestros diez minutos de gloria para hacernos con el preciado tesoro. Ya de paso, se curan en salud y nos dicen que es posible que el madrugón no haya servido para nada y que la pulserita VIP no nos asegura ni siquiera poder comprar algo.
A las 10 en punto empieza la cuenta atrás del 10 al 1, como si de un lanzamiento espacial se tratara (eso sí, el inglés no es el idioma escogido para la ocasión) y abren las puertas. Carreras hacia la zona restringida de zapatos, bolsos y complementos de mujer, custodiada por dependientes y guardas de seguridad. En 7 minutos se acaba la ropa, ¡maldita locura!
Los primeros afortunados (sí, sigo sin entender qué demonios hacían chicos en la zona exclusiva de complementos de mujer cuando la colección masculina era de libre acceso) acceden al paraíso y los del segundo turno nos ponemos cada vez más nerviosos (sí, volvían a haber chicos). Las 10:30. Corro hacia el objetivo y en menos de los 7 minutos establecidos ya me he probado 3 auténticas piezas de arte, pero me decanto por unos zapatos impresionantes. Para muestra, una foto. Y es que cada uno adapta los refranes como quiere, ¡y más en los tiempos que corren!
Nacieron para entretener a los niños estadounidenses durante unos meses, pero poco a poco se convirtieron en los compañeros de juegos y enseñanza de millones de niños en más de cien países. Todo un fenómeno audiovisual a nivel mundial. Y es que, ¿quién no ha visto alguna vez a Súper Coco, Epi, Blas o El Monstruo de las galletas?
Nosotros, los españolitos de turno, tuvimos nuestra particular versión del programa, con entrañables personajes como Espinete, Don Pimpón, Chema el panadero o Julián el quiosquero. Un adorable erizo rosa que salía desnudo a la calle y se ponía pijama para dormir y era amigo de un ser con sombrero y pantalón con tirantes que aún no sé a qué especie pertenecía… Un barrio dispar que recuerdo con añoranza. ¿Por qué no volverán a emitirlo?
Lo cierto es que hemos crecido y los tiempos han cambiado. Se han adaptado los contenidos a los diferentes países para no herir sensibilidades; para hacer frente a la obesidad, ya no se engullen galletas sino que se ingieren frutas y verduras con moderación…
En fin, que cuarenta años dan para mucho. Así que ¡a ver si pueden estar en antena otros cuarenta más!
Durante la noche del 9 de noviembre de 1989 se abría el primer paso entre el este y el oeste del muro de Berlín. Miles de ciudadanos se concentraban ante sus paredes, entre atónitos y eufóricos por lo que estaba a punto de suceder. Gente de los dos lados del muro saltaban, reían y se abrazaban. ¡Por fin había caído el muro! A grandes rasgos ese fue el símbolo que marcó el fin de la Guerra Fría y el fin de casi treinta años de división entre las dos Alemanias. Se cayó el muro y con él se fue una de las mayores vergüenzas del siglo XX. Hoy, veinte años después, lo recordamos orgullosos. Orgullosos de ser tan progresistas, tan civilizados, tan creadores de historia, tan… tan.
Mientras, yo me pregunto qué pasa con otros muros: los de Ceuta y Melilla, el que separa Estados Unidos de México, el de Cisjordania…
Esta es la original manera de festejar los cuatro años de vida de la cadena de televisión Cuatro. Gracias a la inauguración de este nuevo player de internet se podrá ver en directo y acceder a todos los contenidos del canal del Grupo Prisa. Así, el usuario tendrá a su alcance la programación de la cadena, emisiones en directo, televisión a la carta o los vídeos más vistos, y todo esto acompañado de un diseño visual muy atractivo e intuitivo.
Esto vuelve a reafirmar la migración de los medios de comunicación hacia lo digital para eliminar las fronteras y estar accesibles 24 horas al día en cualquier lugar. Play Cuatro supone una ventana abierta para el telespectador, ya que es él quien decide si ve la televisión en directo o busca determinados contenidos según diferentes criterios (los más vistos; un programa que no vio, pero que todavía está colgado en la red...). Una vez más, este tipo de páginas web son hipertextuales, interactivas y multimedias.
Huelga decir que esta iniciativa nace avalada por el éxito de webs de vídeo como YouTube o Vimeo, con grandes audiencias online. En este sentido, tal y como cita la noticia, algunos expertos en internet aseguran que en el 2012, más del 90% del tráfico mundial de la red será vídeo, mientras que otros apuestan porque el ordenador desplace a la televisión tradicional como el receptor de señales de vídeo.
Fa uns dies, El Periódico de Catalunya publicava una notícia que assegurava que el català és el vuitè idioma en el número de blocs. Tal i com es diu al text, la presència d’aquesta llengua a la xarxa és més gran que el pes demogràfic (amb una població de 10 milions de parla catalana).
Això ens porta a dues reflexions. La primera, tenint en compte que la tecnologia i l’accés a internet són indicadors del desenvolupament informacional, és que Catalunya està en vies de deixar de ser una societat en transició per convertir-se en una d’informacional. La segona és que són els usuaris, de manera personal, els que omplen de continguts en català la xarxa i no les empreses o institucions. Així que encara queda camí a fer...