La gastronomía del mundo: artistas en la cocina



Elevar la gastronomía a la categoría de arte no es una locura. Cada año se espera con impaciencia la lista de los mejores restaurantes del mundo, y por consiguiente, de los chefs que hacen realidad esos platos. Esto sucede en la alta cocina. De todos modos, los establecimientos que no optan a ser galardonados por ninguna guía gastronómica patrocinada por una marca de neumáticos también realizan obras de arte a pequeña escala. Cada vez es más usual encontrar las tradiciones gastronómicas de casi cualquier rincón del mundo en los restaurantes de España. Ya sea por la atracción de los cocineros nacionales por otras culturas o por los ciudadanos venidos de otros países que han querido mantener viva la culinaria de sus orígenes.
Sea como fuere, lo cierto es que podemos disfrutar de recetas internacionales, que van desde las ya clásicas francesas, italianas o chinas; hasta las más recientes, como las japonesas, hindúes o latinoamericanas en infinidad de establecimientos dispersados a lo largo y ancho de nuestra geografía. El interés por las tradiciones culinarias foráneas es tal que existen programas de televisión dedicados a ellas, como por ejemplo Karakia, en Televisió de Catalunya; por no hablar de los múltiples ingredientes y aderezos típicos de las cocinas de todo el planeta que se pueden encontrar en la mayoría de mercados españoles. Basta con darse un paseo por las capitales de provincia para adentrarse en un mundo de texturas, sabores, olores y recetas de los cinco continentes.


Un viaje a China
Los restaurantes de cocina tradicional de este país asiático son algunos de los más populares si hablamos de gastronomías internacionales en España. Un ejemplo es Lam Chuen Soun, un prestigioso restaurador y cocinero cantonés que dirige Shangai 1930 en Barcelona. Se trata de un establecimiento que fusiona las tradiciones mediterránea y china. Abrir sus puertas es adentrarse en la ciudad asiática en la década de los años 30; el realismo es tal que Chuen Soun mandó traer los bloques de piedra que sirven de empedrado al restaurante desde Xaosing, pueblo cercano a Shangai. Las dos plantas del local se distribuyen según las leyes del Feng Shui. Así, además de esta recreación de las calles y también del puerto, la decoración del local tiene evidentes signos a la cultura catalana con una fuente en forma de dragón gaudiniano, que supone el contrapunto a la cocina. Pero la convivencia cultural no acaba aquí, ya que la carta que presenta el cocinero cantonés, acompañado de un gran equipo del que también forman parte sus hijos, es una armónica mezcla entre Oriente y Occidente. Destacan las adaptaciones de platos y los toques originales del chef. Una apuesta por la creatividad que incluye recetas de la alta cocina europea, gastronomía española o platos orientales de alto nivel, que van desde las tapas cantonesas a las delicias japonesas. De hecho, para poder ofrecer algunos de estos platos, Lam Chuen Soun viaja con regularidad a China y trae algunos productos frescos, materias que no se encuentran en el mercado español. Sin embargo, hay otras que ya se cultivan en Catalunya debido a la buena acogida de los restaurantes orientales en nuestro país y en otras naciones de la Unión Europea, que importan algunas hortalizas autóctonas de China, pero crecen en Tarragona, por poner algún ejemplo.
Del mismo país asiático procede Dai Hua Dong, más conocido como Lluís, que llegó a España hace más de veinte años y se instaló en Valencia, donde inició sus negocios en el sector de la restauración. Más tarde viajó a Barcelona, concretamente a Alella, ciudad de la que se enamoró y donde es propietario de un restaurante que fusiona la cocina china con la mediterránea. Su nombre es Feliç 2 y es uno de los restaurantes orientales más concurridos del Maresme. Seguramente los motivos sean variados, pero entre ellos deben estar el hecho de que las recetas se mimen al más mínimo detalle, las innovaciones periódicas de la carta, la experiencia de muchos años en el sector o los premios que le avalan como uno de los mejores locales de gastronomía china de Cataluña.
Nos trasladamos a Baleares, concretamente a Palma de Mallorca, donde se ubica el restaurante Gran Dragón, todo un clásico en la isla. Con casi 40 años de experiencia en la restauración, Antonio Yoh capitanea uno de los establecimientos de gastronomía china más emblemáticos de todo el país, no en vano esta cerca de cumplir su 30 aniversario. Su equipo está formado básicamente por compatriotas, sobre todo en la cocina. De este lugar salen los platos que se sirven entre los clientes, protagonizados por las carnes, las verduras o los pescados cocinados al estilo chino, aunque en cierta medida adaptados a los gustos occidentales.


El lujo asiático
Más sabores exóticos, esta vez llegados directamente desde Tailandia. Se trata de los platos y creaciones del grupo Thaï Gardens, con locales en Barcelona y Madrid. Traspasar sus umbrales es casi como viajar a un jardín oriental. En estos restaurantes, además de poder degustar recetas tradicionales con su típica mezcla de cinco sabores: dulce, picante, agrio, amargo y salado; se puede asistir a cursos y jornadas relacionadas con la cultura tailandesa, como por ejemplo tallado de frutas, arte floral, especias o exposiciones de seda. Toda una inmersión en uno de los países más atractivos de la región. También en Barcelona se encuentra otro establecimiento de cocina tailandesa: Tivoli’s Bistró. Ubicado en el Poble Sec barcelonés, el local está regentado por Kannika Kongkaew, jefa de cocina, y su marido Josep Mascarell, jefe de sala. Sus especialidades son las recetas caseras del país natal de Kannika, con una particularidad: su carta se compone de un menú que cambia semanalmente, por lo que es difícil repetir plato. Pero la experiencia lo vale: cocina con mimo, cuidada y típicamente tailandesa.
Viajamos hasta la India sin movernos de la Ciudad Condal, donde se encuentra un pequeño y coqueto establecimiento de cocina hindú, llamado Rani (arena en hindi). Todo lo que se ve allí transporta a la India: su vajilla, su decoración y cómo no, sus recetas. Ajmer Chaijhan es el propietario de este pedazo del país del sur asiático. Propuestas para todos los gustos, desde los vegetarianos a los carnívoros, por un precio de lo más asequible. Decenas de sugerencias, a cuál más apetitosa. Tras haber elegido, los platos se sirven en el centro de la mesa, para que todos los comensales tengan la posibilidad de catar las especialidades. Una vez finalizado el ágape, llega la sorpresa: una invitación a un cóctel hindú sin alcohol o un chupito de mango con vodka, además de unas coloridas especias que eliminan el aliento del alcohol, el picante y facilitan la digestión. Otro local con gastronomía típicamente hindú es Mayura, situado en pleno Eixample y regentado por Mayura, una mujer de Bangalore que se coronó miss India con tan solo 14 años y continuó sus estudios en Estados Unidos, convirtiéndose en relaciones públicas de prestigiosos hoteles. Fue allí donde conoció a su marido Rajnish, su mano derecha en el negocio. Llegaron a España, concretamente a Ibiza, donde abrieron su propio restaurante, pero decidieron probar suerte en Barcelona, con un espacio que llevara su propio nombre. El lujo de las texturas orientales está muy presente en el local, donde además de poder disfrutar de las recetas indias, se puede tomar una copa o asistir a sesiones de cine Bollywood, uno de los aspectos culturales más de moda de este país. Y aún otra propuesta más: Bembì, cuya cara más familiar es la de Asha Miró, relaciones públicas del local. Su jefe de cocina, Anand Singh Negi, es un experimentado cocinero que ha trabajado con los maestros fogoneros hindúes. Tras haber trabajado en los exclusivos hoteles Taj de la India, llegó a Barcelona donde ahora se hace cargo de este restaurante cuyo nombre significa ‘ombligo’, una muestra de la clara unión entre madre e hijo, tierra y habitante.


Viaje al mundo árabe
Además de los populares kebabs, convertidos ya en un clásico de la comida rápida (y no por ello insana) entre jóvenes y adultos, otros muchos negocios de restauración árabe están triunfando en España. Algunos ejemplos los tenemos en la cadena Ugarit, Teherán o Nut. Los restaurantes Ugarit (seis en toda la Ciudad Condal) han sido desarrollados por Hani Sarkis, hijo de una familia siria humilde y numerosa. Aprovechando que un familiar residía en Barcelona, viajó hasta la capital catalana con la intención de iniciar carrera en la medicina, pero su espíritu comerciante hizo que se dedicara a la hostelería. En su cocina se huye de propuestas comerciales para centrarse exclusivamente en platos sirios que él mismo prueba antes de incluirlos en la carta: un exigente control de calidad. Por su parte, Teherán, es un espacio gastronómico madrileño donde se pueden degustar los sabores de la antigua Persia. De la mano de los hermanos Rashidi, residentes en España desde hace aproximadamente 25 años, el local presenta unas creaciones basadas en llamativos colores, especias y otros ingredientes autóctonos de Irán. En último lugar, el restaurante Nut, que trae los secretos de la coquinaria egipcia a Barcelona. La brasileña Luiza da Silva es propietaria del negocio que su familia política, de origen sirio, regentó durante un tiempo. Su nombre hace honor a la diosa del cielo, su decoración rinde homenaje a los faraones y los detalles son típicos del país del Nilo. Así pues, de puertas para adentro es prácticamente como visitar Egipto. Su gastronomía lo corrobora. Una carta de papiro repleta de recetas suculentas y postres que harán las delicias de los más golosos. Para completar la oferta de inmersión en la cultura egipcia, disponen de infusiones, pipas turcas con tabaco de sabor frutal o la actuación de bailarinas de danza del vientre.

Cambio de continente
Los países del centro y sur de América son origen de un buen número de los inmigrantes que residen en España. Como es lógico, sus tradiciones culturales y gastronómicas están cada vez más presentes en la península. Algunos ejemplos son el restaurante Hugo, situado en el barrio del Born de Barcelona, o El Rincón de Dona, en Madrid. El primero se ha convertido casi en un refugio de las costumbres chilenas en la Ciudad Condal. De sus paredes pende buena parte de la historia del país, con fotografías e imágenes que suponen el antes y el después de la tierra de origen de Hugo Bórquez, propietario del establecimiento. En Hugo se pueden degustar especialidades típicamente chilenas –y por qué no, atreverse a maridarla con los vinos del mismo país, con variedades autóctonas de lo más interesantes–, pero también platos catalanes. Ambas cocinas conviven, si bien no se fusionan. Sin duda, una opción recomendable para un viaje gastronómico sin moverse de Barcelona. En cambio, en El Rincón de Dona encontramos recetas tradicionales venezolanas e italianas. El secreto no es otro que el acerbo cultural de Donatella Belleno, propietaria y jefa de cocina del restaurante. Veneciana de nacimiento, ha pasado muchos años de su vida en Venezuela y además está casada con un vasco. En este caso, también se opta por separar las cocinas; se fisiona y no se fusiona.

La vieja Europa
Italia, Francia o Grecia también son las tierras de procedencia de muchos inmigrantes que viven en España. Y es que a menudo se nos olvida englobar a los ciudadanos de la Unión Europea bajo la categoría de inmigrantes. La historia del siguiente restaurante empieza a fraguarse en París, cuando una cocinera da con una receta sencilla, pero a la vez atrevida: una carta formada por un solo plato. El local consiguió un éxito inesperado y les hizo replantearse la expansión del negocio. De este modo Le Relais de Venise aterrizó en pleno Eixample barcelonés hace más de diez años. En todo este tiempo el local ha ido viento en popa y miles de comensales han probado su especialidad: un plato de carne de vaca al grill con una salsa traída directamente desde la capital gala y acompañada de patatas fritas. La elegancia y el triunfo de la sencillez.
El Mediterráneo helénico también tiene su representación con locales como Thassos (Valladolid, Salamanca y Jaén). De la mano de Anastasios Bampalikis, cualquiera que visite uno de estos tres templos de la gastronomía griega podrá deleitarse con recetas elaboradas e innovadoras que siguen, en su esencia, las claves de una culinaria con más de cuatro mil años de antigüedad, que alimentó a dioses y héroes, filósofos y políticos, hombres libres y esclavos y que hoy en día sigue enamorando por su frescura.
Aún otro ejemplo europeo, el restaurante Lava (Madrid), que presenta la cocina islandesa interpretada por el chef Jóhannes Ívar Gudmunsson –cocinero que aprendió el oficio entre los fogones de un barco pesquero y posteriormente perfeccionó su técnica en altas escuelas–. Además de primeros, segundos y postres de lo más sofisticados, entre las recomendaciones del local se encuentran una amplia selección de vinos y los autóctonos vodkas y aguardientes. La cultura de la “isla de hielo” en pleno centro de la capital. Después de degustar alguna de las propuestas sugeridas, valoren si la gastronomía es o no un arte.

Buika, la artista de la fusión de razas, colores y culturas

Concha Buika, hija de una familia originaria de Guinea Ecuatorial, nace en Palma de Mallorca en 1972. Crece rodeada de música y es que ésta es más importante que la televisión en su casa. De su madre adquiere el amor por las grandes voces del jazz y la pasión por los ritmos africanos, pero habría unos acordes que le calarían y le llegarían a lo más hondo: los de la copla. Si tuviera que explicar su primer contacto con este género típicamente español, dirá que le pilló volviendo del colegio, en el patio de la corrala de su casa. También que ha tenido un vivir muy coplero desde siempre y que ve copla en sus fuentes de inspiración, desde el roquero Rosendo al cantautor Sabina. Su infancia transcurre en la década de los 80, época que vive como una explosión artística de la música de los Estados Unidos, que llega a España para mezclarse con la copla. Este estilo es una realidad aplastante en su niñez, cuando escuchaba a los grandes del género: Concha Piquer, Manolo Caracol o Lola Flores.
Y un buen día Concha viaja a Londres. La capital inglesa siempre estará ligada a su futuro, ya que fue precisamente allí donde tiene la revelación de dedicarse a la música. Desde aquel presagio de la providencia ha participado en bandas sonoras de películas y colaborado con La Fura dels Baus en Ombra, aunque lo que más llama la atención es su estancia en Las Vegas. Sin saber muy bien por qué, en el año 2000 llega a la ciudad norteamericana –a la que define como el paraíso de los dementes– donde canta en los casinos como doble de Tina Turner y The Supremes. Gracias a esa experiencia, Rachelle Ferrell, una de las damas del jazz, la invita a cantar en el Club Note.
Tras su vuelta de Estados Unidos se afinca en Madrid y trabaja en la producción de su primer disco, Buika, que aparece en 2005. En él demuestra sus posibilidades y un talento que no ha dejado de sorprender. Su segundo álbum, Mi niña Lola, ve la luz tan solo un año después. En él encontramos temas de siempre, como el que da nombre al disco u Ojos verdes, que ha escogido porque representan el olor y el color de su infancia. Dirigido, producido y realizado por Javier Limón, el disco recibe el reconocimiento de la crítica con las estatuillas a la Mejor Producción Musical y al Mejor Álbum de Canción Española en los premios de la música o el galardón de la Crítica fonográfica alemana, entre otros. En directo tampoco decepciona y el público sale de lo más entregado de sus conciertos.
Ya en 2008 lanza su tercera publicación, Niña de Fuego, de nuevo junto al excepcional Javier Limón de quien se confiesa enamorada en el sentido artístico de la palabra. Cuando ambos están juntos son como dos amantes que se fusionan y de esa unión nace el arte. Concha se desnuda en este disco y vuelve a enamorar con la copla (La falsa moneda, La niña de fuego) aunque coquetea con otros ritmos como la ranchera Volver, volver;  La niebla, con letra del cineasta David Trueba a la que Concha pone música e incluso con temas compuestos por ella misma, como Miénteme bien, Mentirosa o Llegar a ti. Son vivencias, el pasado más personal, el amor y el desamor, la soledad o las largas noches en vela. Confiesa que le ha costado sobrevivir a las historias contadas en sus canciones, si bien piensa que es más fácil sacarlas y contarlas: “es como quitarse un gran peso de encima”.
Hay quien dice que Buika ha reinventado la copla. Concha no sabe qué significa eso de reinventar, aunque le gusta el término y si es un piropo, se da por halagada. Lo cierto es que la española fusiona con éxito diferentes estilos musicales como la copla, el flamenco, el soul y el jazz. Tiene el alma y el duende de los que cantan flamenco; la elegancia de ritmos afroamericanos como el soul o el jazz, además de la pasión y la fuerza de la copla. Derrocha poderío en su fusión de razas, colores y culturas. Por suerte, la música y el arte no entienden de fronteras, como lo demuestra la lista de países en los que Buika ha ofrecido y ofrecerá la música de su último disco a lo largo de este año: Portugal, Francia, Reino Unido, Bélgica, Noruega, Estados Unidos, México, Grecia, Holanda además de en infinidad de provincias españolas como A Coruña, Álava, Albacete, Alicante, Ávila, Badajoz, Baleares Barcelona, Cádiz, Granada, León, Málaga, Madrid, Navarra, Toledo o Valencia.
Se encuentre donde se encuentre, tiene muy presentes sus orígenes, que como ella misma dice: “influyen para hacer cualquier cosa”. Prueba de ellos es su brazo, donde lleva tatuados nueve nombres de mujer, los de “sus diosas”: su madre, su abuela, su bisabuela, su tía o su sobrina. Siempre ha vivido en una sociedad matriarcal y tribal, de ahí que dé especial relevancia a las relaciones personales y al bien de la comunidad o tribu.
Algunos la llaman filósofa del siglo XXI, y es que cuando piensa y razona, no habla, sino que sentencia con sus creencias. Eso se observa cuando la someten a alguna entrevista, donde se encuentra como pez en el agua con casi cualquier interlocutor. Reconoce encontrarse cómoda hablando de todo y no tiene pelos en la lengua. Tampoco reparos en definirse trisexual, tridimensional y trifásica en sus ratos libres, ni en confesar algunas de sus terapias: el sexo, la comida o el chocolate de todos los tipos (entiéndase el chocolate como dulce procedente del cacao y como hachís, ya que en castellano también se le conoce de este modo). Buika es así: artista, multicultural, apasionada, sincera… Una todoterreno del siglo XXI.
Más información
Concha Buika: www.buika.net
Javier Limón: www.javierlimon.com
Vídeos
New Afrospanish Collective: http://es.youtube.com/watch?v=DEo1d1vAytI

Barcelona acoge la entrega de premios del concurso internacional de cuentos y relatos Un Mar de Palabras



El Restaurant del Museu, ubicado en las instalaciones del Museo de Historia de Cataluña, en la cuarta planta del Palau de Mar de la Ciudad Condal, fue el escenario para la celebración de la ceremonia de entrega de premios del concurso internacional de cuentos y relatos Un Mar de Palabras. En un marco incomparable, con el Port Vell y el emblemático barrio de la Barceloneta de fondo, los jóvenes finalistas del proyecto, el jurado internacional y la organización se concentraron para la esperada cita.
La velada estuvo marcada por las ganas de participación de los jóvenes en el proceso de conocimiento mutuo y la colaboración entre las redes nacionales. Se inició con la llegada del jurado, los organizadores y los verdaderos protagonistas: los jóvenes autores. Tras las charlas y el aperitivo, se dio paso a los saludos de bienvenida por parte de Carme Coll, directora de Gobernabilidad y Cooperación del IEMed; Elisabetta Bartuli, coordinadora del jurado internacional; Alvise Vianello, coordinador del proyecto en el IEMed; Andreu Claret, director ejecutivo de la Fundación Anna Lindh y  Senén Florensa, director general del IEMed. Todos ellos agradecieron a los finalistas su participación y la calidad de sus obras.  De entre todos los cuentos recibidos, el Jurado Internacional seleccionó 30 obras de participantes de Alemania, Bulgaria, Croacia, Chipre, Egipto, Eslovenia, España, Francia, Grecia, Hungría, Israel, Italia, Jordania, Líbano, Lituania, Macedonia, Marruecos, Palestina, Portugal, República Checa, Rumania, Siria, Túnez y Turquía. Tras los discursos, los autores recibieron de manos de los organizadores un diploma conmemorativo así como un regalo de recuerdo. 
Durante la ceremonia se entregaron tres menciones especiales a las obras que el Jurado Internacional, el IEMed y la Fundación Anna Lindh consideraron de mayor calidad. Tal y como indicaron sus miembros, los parámetros para la selección fueron la temática y el estilo literario. Finalmente, las distinciones fueron para tres mujeres: la italiana Ilaria Mavilla por su obra Muscmesci, la chipriota Maria Ioannou por el relato Standing Mountain y la francesa Elis Blot, cuya obra Entre deux rives, la mejor valorada, fue recitada por Gemma Lienas, escritora y miembro del jurado. El cuento narra la historia de un joven marroquí con residencia habitual en Marsella que viaja hasta su país natal, recorriendo España y cruzando el estrecho hasta llegar a su destino. Una obra que gustó entre los asistentes.
En los días siguientes, los jóvenes participaron en actividades y trabajos por grupos sobre la importancia de la literatura como instrumento para el diálogo intercultural o los conflictos, migraciones e identidades. Realizaron también debates y mesas redondas sobre los temas tratados en las obras, así como de las actividades y proyectos de las organizaciones promotoras del evento. Las autoras de los cuentos ganadores tuvieron la oportunidad de leer sus relatos. Los treinta finalistas pudieron disfrutar de las actividades culturales propuestas para estas jornadas, entre las que se encontraban un concierto en el Palau Robert a cargo de Maria del Mar Bonet y Biel Mesquita o las visitas a la Biblioteca de Cataluña, el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona y la Agencia Catalana de Juventud. Para completar su estancia en tierras españolas, los jóvenes escritores se desplazaron hasta Madrid, donde tuvieron la posibilidad de visitar el Consejo de la Juventud de España, la Casa Árabe y la exposición España y el mundo musulmán. Un siglo de relaciones en imágenes. Estas actividades estuvieron coordinadas por el IEMed en colaboración con instituciones gubernamentales y organizaciones locales miembros de la red española de la Fundación Anna Lindh. Los objetivos principales de las acciones eran la difusión del conocimiento y el debate sobre los temas tratados por los participantes y la creación de un espacio de diálogo que siguiera el punto de vista de los jóvenes autores.


El proyecto
La Unión Europea ha escogido el presente 2008 como Año Europeo del Diálogo Intercultural. Con esta iniciativa la UE pretende promover el diálogo entre culturas como un proceso en el que todas las personas que viven en Europa o tienen relaciones con este territorio puedan mejorar su conocimiento mutuo. Esto se traducirá en un entorno cultural más abierto donde convivan diversas identidades y confesiones, ya sea entre los diferentes estados o en uno solo. Con el Año Europeo del Diálogo Intercultural se quiere reforzar y priorizar un intercambio cultural más estructurado para implicar a sus ciudadanos, especialmente a los jóvenes, ya que constituyen las voces críticas del futuro. La Unión Europea reconoce su papel para inspirar a las personas que viven en el territorio a entrar en contacto directo con otras culturas y así contribuir a la tolerancia y el respeto mutuo, condiciones imprescindibles para el diálogo intercultural.
En este contexto se han creado numerosos proyectos que trabajen por conseguir estos mismos objetivos. Por ejemplo, la Fundación Anna Lindh ha lanzado la campaña 1.001 Acciones para el Diálogo Intercultural, que comporta el fomento de cualquier actividad dirigida al desarrollo del contacto entre comunidades y al conocimiento del otro dentro del área mediterránea. Siguiendo su filosofía de reforzar las redes, FAL dirige este proyecto a la movilización de afiliados y socios con el objetivo de desarrollar un abanico de actuaciones dirigidas a promocionar el diálogo entre culturas.
El proyecto Un Mar de Palabras se enmarca dentro de las 1001 Acciones para el Diálogo Intercultural. Nace con la intención de contribuir al fomento del entendimiento entre culturas o el intercambio de conocimiento y experiencias entre diferentes tradiciones locales y nacionales. La iniciativa está dirigida a la exploración de nuevos enfoques de diálogo entre culturas que conduzcan hacia una apertura del entorno social contribuyendo al impulso de una sociedad dinámica. En ella, los jóvenes desarrollarán un papel relevante en todo el proceso de aprendizaje del conocimiento mutuo de  las diferentes culturas que conviven en un mismo espacio, como sucede en la región euromediterránea. Con el fin de conseguirlo, el concurso se ha basado en la producción de cuentos y relatos breves. Para participar, los jóvenes autores debían presentar una obra cuyo contenido estuviera relacionado con el diálogo intercultural como instrumento para la resolución de las crisis contemporáneas. El lenguaje literario permite afrontar y enlazar los temas. El formato de relato breve o cuento es capaz de entrar en las diferencias culturales, políticas, socioeconómicas o medioambientales sin caer en generalizaciones, simplemente describiéndolas. Por todas estas cuestiones se decidió que las obras que se presentaran a concurso debían cumplir estas condiciones.
De este modo, la Fundación Anna Lindh pretende fomentar la producción literaria juvenil para promover el conocimiento de los entornos y las complejidades de las realidades contemporáneas de los países mediterráneos. Además, aprovechando la entrega de premios, se crean ocasiones de encuentro para el fomento del debate, a fin de sensibilizar a la opinión pública sobre el diálogo entre las naciones de las dos orillas del Mare Nostrum. Por último, iniciativas como ésta sirven para fomentar el desarrollo de redes sociales transnacionales, divulgar el conocimiento sobre las actividades de la Fundación, además de para estrechar los vínculos de colaboración de las redes.

La selección de las obras
Tras el llamamiento a la producción literaria juvenil, se recibieron un total 212 cuentos procedentes de 37 países (34 del área euromediterránea y 3 de países de los Balcanes). En una primera fase, se preseleccionaron 91 relatos de 35 estados de entre todos los enviados. Las redes nacionales de los países participantes constituyeron los Jurados Nacionales, quienes se encargaron de escoger entre uno y cinco cuentos –dependiendo del número total recibido– además de proveer las traducciones al inglés y francés. Los jurados, a través del IEMed, han transmitido los mejores cuentos de cada país al Jurado Internacional (compuesto por dos españoles, dos italianos, una libanesa y una marroquí). Formaron parte del comité: el Director General del Instituto Europeo del Mediterráneo, Senén Florensa (presidente); el escritor y Coordinador de redes de la Fundación Euro-Mediterránea Anna Lindh para el Dialogo entre Culturas, Gianluca Solera; la profesora, traductora, crítica y especialista en literatura árabe contemporánea, Elisabetta Bartuli (coordinadora); la escritora, guionista y autora de películas, Najwa Barakat; la escritora y articulista Jamila Hassoune y la escritora y tertuliana Gemma Lienas.
Fue esta comisión internacional quien presentó tanto al IEMed como a la Fundación Anna Lindh la selección de los 30 relatos finalistas, escogidos a partir de criterios cualitativos. Los jóvenes autores de los cuentos e historias seleccionadas recibieron una comunicación por correo electrónico además de la invitación para asistir al acto de entrega de premios y para participar en las actividades culturales programadas con motivo del concurso.
Los cuentos recibidos, según los miembros de la organización, ofrecen puntos de vista originales y diferentes sobre modelos de interculturalidad y de diálogo. Los treinta mejores relatos serán publicados en un libro que se traducirá al catalán y al inglés. Saray Garcia.

El diálogo intercultural se instala en Barcelona




La Ciudad Condal ha diseñado un programa especial para celebrar el 2008, declarado por la Comunidad Europea como Año del Diálogo Intercultural. Se trata de una serie de actividades para todos los gustos que tienen un único objetivo: fomentar el entendimiento entre etnias, culturas, creencias y sobre todo, las personas que forman parte de la ciudad, cada vez más cosmopolita y plurinacional. Texto: Saray Garcia

El Instituto de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha el programa Barcelona Diàleg Intercultural con el que la ciudad se suma al Año Europeo en pro del debate entre culturas. La iniciativa pretende fomentar la cohesión social y la convivencia pacífica a través del reconocimiento de la diversidad étnica y cultural. Los actos previstos ascienden a un total de 195 actividades, que se están desarrollando o se realizarán en colaboración con diversas instituciones y entidades ciudadanas a lo largo del presente 2008.
Una imagen vale más que mil palabras. Eso es lo que se puede pensar a simple vista con el logotipo que representa a este conjunto de acciones. Se trata de dos grupos de pájaros que se encuentran y generan una suma en el espacio común. Ni más ni menos, lo que se desea conseguir con el programa: unir a las poblaciones, sea cual sea su origen y destino y que la suma de éstas aporte un añadido a la vida cotidiana. En este sentido, desde el consistorio adquieren el compromiso de dar apoyo a los procesos de acomodación que promuevan el acercamiento, la interacción o el conocimiento mutuo entre los habitantes de Barcelona.
Además de en propuestas especialmente diseñadas para conmemorar este año europeo, el diálogo intercultural también estará presente en el calendario festivo de la ciudad, ya que algunas de sus celebraciones más populares como La Mercè (patrona de Barcelona), el Carnaval o la Cabalgata de Reyes también gozarán de tintes interculturales.

Algunas de las propuestas
Muchas han sido las actividades que se han programado para celebrar este Año Europeo del Diálogo Intercultural en la capital catalana. Entre las más destacadas se encuentran las siguientes:
Voces literarias-. Celebrada el 17 de mayo, coincidiendo con la velada de la noche de los museos, en la que 20 centros culturales de la ciudad abrieron sus puertas hasta la madrugada. El acto consistía en el debate de dos escritores, uno nacido en Barcelona y otro extranjero que exponían sus obras y comentaban similitudes y diferencias. En total 34 literatos, entre ellos Mathew Tree, Joan Rendé, Sammer Rawal, Toni Clapés o Najat El Hachmi.
Conversaciones en Barcelona-. De junio a noviembre, el Palau de la Virreina ofrece debates sobre las relaciones sociales como vía para fomentar la convivencia.
Concierto de la Orchestra di Piazza Vittorio-. Celebrado el 5 de julio en un Teatre Grec lleno hasta la bandera para ver a este grupo musical italiano formado por artistas de tres continentes diferentes. Toda una mezcla de sonidos con el que han alcanzado el éxito mundial sin perder ni un ápice de su estilo, que combina compromiso social y ganas de pasarlo bien.
Noches de verano en el Palau Robert.- Cuatro conciertos, una película y todo con entrada libre. Así se podría resumir esta iniciativa de las noches de junio y julio que se ha llevado a cabo en el Palau Robert. Los asistentes han disfrutado de la música de Sinouj, El Pont d’Arcalís y Les Violines, Maria del Mar Bonet y Biel Mesquida o Chicuelo, además del film Al otro lado del director alemán de ascendencia turca Fatih Akin.
La inmigración de Cataluña, hoy-. Esta exposición panorámica sobre los fenómenos migratorios se celebrará en el Palau Robert de octubre de 2008 a julio del próximo 2009.
Las noches del Ramadán-. Del 26 al 28 de septiembre, coincidiendo con el fin de esta festividad del calendario religioso musulmán, se preparan propuestas musicales del Magreb, África Subsahariana y Asia. Aprovechando la ruptura del ayuno se podrán degustar productos típicos en un mercado gastronómico.
2008 Año del diálogo intercultural en el Mediterráneo-. El Instituto Europeo del Mediterráneo ha programado una serie de actividades musicales, literarias, cinematográficas y exposiciones a lo largo del año. Un deseo de mejorar las relaciones entre el norte y el sur de este mar.
La Noche del Diálogo-. La propuesta (celebrada el 22 de mayo) se enmarcó dentro de las 1.001 Acciones para el Diálogo Intercultural que lleva a cabo la Fundación Euromediterránea Anna Lindh en este 2008. En la jornada se entregaron los premios del concurso de diálogo intercultural Un mar de palabras dirigido al alumnado de educación secundaria obligatoria y bachillerato de Cataluña –los ganadores fueron Jordi Vila del IES Alexandre Deulofeu de Figueres y Mercè Teruel del IES Montsacopa de Olot–. El certamen contó con la animación de grupos de teatro, música o circo y fue presentado por la escritora catalana de origen hindú Aisha Miró. La velada concluyó con un concierto de fanfarria serbia a cargo de Boban y Marko Markovic Orkestar.
Conferencias-. Entre otros muchos, los coloquios organizados con motivo de la celebración de este año europeo, destacaron los que tuvieron como invitados al marroquí Tahar Ben Jelloun o la conferencia de Sami Naïr, escritor y sociólogo francés. Ambos actos tuvieron lugar en la Biblioteca Jaume Fuster de Barcelona.
Actividades en diferentes distritos de la ciudad-. A lo largo de todo el año se han previsto todo tipo de actividades relacionadas con el intercambio y la convivencia cultural y étnica en todos los barrios de la ciudad. Talleres, charlas, degustaciones gastronómicas, exposiciones o adaptaciones de las fiestas populares son algunos ejemplos.

Sin duda, conciertos, charlas, debates, jornadas y exposiciones de lo más interesante para disfrutar a lo largo del año. Sin embargo, habría que plantearse seriamente repetir la experiencia anualmente y no centrarla solo para conmemorar el diálogo intercultural durante 366 días. Por algo la ciudad fue escenario del Proceso de Barcelona en 1995…


El Caimán Producciones: música mestiza e intercultural



Esta productora valenciana nace en el año 2000 con la intención de promover iniciativas culturales –especialmente musicales– interesantes, diferentes y de calidad. Más allá de las propuestas comerciales, apuestan por la música como sendero para dar a conocer al público la cultura y la música como una realidad multifacética. La iniciativa surgió de la mano de Rafa Merín, Sergi Almiñana y Toni Peña. Desde entonces, han ido creciendo, representando a artistas y trabajando en el campo de la producción musical, de eventos culturales y festivales. Saray Garcia


El Caimán Producciones, como sucede con la mayoría de empresas de producción y asesoramiento de artistas, desarrolla múltiples actividades. De ahí que las tareas se lleven a cabo en cinco departamentos diferenciados: management, creación de conceptos artísticos, comunicación y marketing, contratación y aspectos comerciales y por último, I+D. En cada una de estas áreas se llevan a cabo las labores para que todo funciones a la perfección, desde el asesoramiento de los artistas, hasta la investigación de mercados y tendencias, pasando por las campañas de marketing y comunicación o la organización de agendas para la contratación de conciertos. En el mundo de la música existen patrones muy abiertos en cuanto a ritmos, modas y maneras de hacer. Neus Fàbregas, coordinadora y productora de El Caimán explica que algunos de sus artistas representados acudieron a ellos cuando terminaron su relación con otros mánagers. Sin embargo, también hay grupos por los que El Caimán ha apostado desde un principio y han empezado a trabajar con ellos cuando todavía no tenían mucha experiencia musical a nivel comercial. A la pregunta de si existen requisitos para ser un artista representado por ellos, Neus Fàbregas responde que no, por que la música no entiende de cánones. “Los artistas que representamos tienen en común la creatividad a la hora de mezclar sonidos y ritmos, el proceso de reinventar la música tradicional o de raíz con apertura al mundo y a todo tipo de estímulos musicales dándole su toque personal y actual; sumados a un compromiso social en cada país de origen hacia un mundo más justo”, añade.



Ocho son los artistas que forman parte del catálogo de esta productora española. Todos ellos representan diferentes estilos y tipos de música. Así encontramos a Chambao, una formación que fundó otra forma de entender el flamenco, fusionándolo con otros ritmos y que se ha convertido en uno de los grupos punteros dentro del panorama nacional y muy reconocido internacionalmente donde se han reinventado en cada nuevo trabajo. El flamenco también está presente en Enrique Morente, máximo exponente del cante en la actualidad o Gala Évora, una joven andaluza que fusiona el flamenco con otros sonidos del mundo. Los ritmos musicales de la tradición mexicana vienen de la mano de la banda Lila Downs. Más raíces de la música latinoamericana, pero esta vez a ritmo de rock, es lo que presenta la banda La Pulquería. Seun Kuti, hijo de Fela Kuti, nos trae la música afro-beat, con temáticas muy relacionadas con África o la justicia. El joven y fresco grupo llamado Quinto Parpadeo nos trae diferentes estilos, y por último, Casa de Fados, el encanto de la esencia de las casas de fados lisboetas, la tradición musical portuguesa.
Tras hacer un repaso por los artistas que representa El Caimán, da la impresión de que están ligados al mestizaje y al intercambio cultural. Seguramente se debe a una casualidad o a un modo común de entender la música, ya que desde la productora nunca han exigido ningún requisito. “En El Caimán Producciones creemos que la música y la cultura adquieren diversas formas a través del tiempo y del espacio y que las expresiones artísticas deben ser  plurales, variadas y dinámicas”, explica Fàbregas. Para ellos, el tejido multicultural también se expresa a través de la música y puede llegar a ampliar el conocimiento, la tolerancia y el respeto por la diversidad cultural. En este sentido, la coordinadora señala: “Trabajamos con música creada por artistas tanto de España, como de otras latitudes, tales como México o el Norte de África, entre otros”.
Hace más de un año, empezaron a desarrollar la relación de la música con la solidaridad y crearon proyectos en los que se pudiera aunar esos dos conceptos, como fue el Festival Dos Orillas. Precisamente, las tareas de Neus Fàbregas están estrechamente relacionadas con esta área.

Festival Dos Orillas de Tarifa
La iniciativa consiste en crear una plataforma cultural estable que promueva  actividades que favorezcan el intercambio entre propuestas culturales de España y del Magreb, especialmente durante los meses de julio y agosto. En 2007 se llevaron a cabo acciones en Tarifa y en el Norte de Marruecos, ya que como afirma Neus Fàbregas: “La historia demuestra que estas ciudades separadas sólo por el estrecho de Gibraltar comparten mucho más que su situación geográfica. Construir un espacio cultural común significa también fortalecer el «puente simbólico» que existe entre Europa y África, dos realidades muy cercanas geográficamente pero muy separadas social, política y económicamente”.
Tarifa es una ciudad que reúne unas condiciones inmejorables para ser el primer nodo y uno de los más importantes de la red que se pretende tejer. Significa una encrucijada de caminos y de culturas, se muestra actual y dinámica, naturalmente mágica por su luz y por sus colores. Quizás por eso el pasado año fue escogida como una de las sedes para realizar algunas de las actividades del festival (que se celebró en ambas orillas del Mediterráneo). Se llevaron a cabo sesiones de disckjockeys; conciertos de Hip Hop con La Mala Rodríguez, Morodo, Pinacle Sound System o las actuaciones de Quinto Parpadeo, La Pulquería y Chambao.
El Festival Entre Dos Orillas también contó con la exposición Siente el Magreb, donde se mostraba la riqueza cultural que existe en esta zona del norte de África a través de elementos concretos que simbolizan el pasado, el presente y el futuro de la región. Se pudo visitar la muestra fotográfica sobre la vida en las ciudades del Mediterráneo, un exponente de la manera de relacionarse de las personas que actualmente habitan las dos riberas de este mar. Muchas ciudades comparten claves en común y permiten percibir lo más hondo de los procesos personales y sociales que se dan en el Mediterráneo.
Para este año y los siguientes, el objetivo es consolidar este festival implicando a más socios colaboradores y ciudades interesadas en albergar el certamen. El Caimán Producciones sigue una filosofía similar. “Nuestro deseo es seguir trabajando para ofrecer iniciativas innovadoras en el enriquecimiento de culturas,  que estén fuera de los circuitos comerciales o promocionando a artistas que se encuentran en el inicio de su carrera, para crear un verdadero vínculo entre un público que busca propuestas diferentes y diversos conceptos de música tales como músicas del mundo, urbanas, mestizas, rock o folk”, cuenta Neus Fàbregas. En definitiva, seguir intentando hacer lo que les gusta, con artistas comprometidos con el proyecto, así como continuar trabajando en la música como motor de cultura y desarrollo.


Preparando cuscús…






Laila es una mujer marroquí, de creencia musulmana, que vive en Asturias desde hace varios años. Un día queda con sus amigas Rebeca y Yolanda para enseñarle a preparar cuscús. En el transcurso de la preparación del plato las mujeres hablan de sus maneras de entender las relaciones familiares, políticas y por supuesto de las cuestiones feministas. Éste es el argumento de Cuscús, un cortometraje de ficción, previsto para la primavera de 2009, que lleva el sello de Melania Fraga. Texto: Saray Garcia. Fotos cedidas por Melania Fraga.

Los proyectos nacen condicionados por el imaginario y el bagaje que proporciona la historia personal de cada uno de nosotros. Es el caso de Cuscús, que surge de la mente de Melania Fraga, una asturiana apasionada en el diálogo intercultural y especializada en la comunicación y la gestión, ya que ha trabajado en varias productoras de vídeo y televisiones, además de dando clase de TIC’s a colectivos determinados como mujeres rurales y jóvenes. Precisamente su relación con la tecnología y la imagen fue clave para el formato del proyecto. Sus vivencias desde niña también. Cuenta que cuando era pequeña se sentía muy orgullosa de que su familia fuese amiga del único hombre negro del barrio. “Ahora, afortunadamente, hay más hombres y mujeres de color, de muchos colores… pero ¿cuánto los conocemos, a ellos, a ellas, sus países de origen o sus costumbres?”, se pregunta Melania. La directora cree en la importancia del aporte de los inmigrantes para que una sociedad crezca, que éstos sean conocidos y valorados por las sociedades de acogida. Sin embargo, piensa que los inmigrantes deben hacer un esfuerzo por no olvidar ni menospreciar sus costumbres, transmitirlas para conseguir que las sociedades de acogida no las teman y quieran conocerlas. Opina también que es fundamental el diálogo entre culturas, para evitar que se creen guetos o se fomente el racismo.
Durante su estancia en el colectivo Escanda participó en un encuentro internacional de países del Mediterráneo en Barcelona. Allí conoció a personas que le invitaron a visitar sus organizaciones y cuando tuvo la ocasión se fue a Larache. En esta ciudad del norte de Marruecos descubrió una realidad que no se esperaba. Recuerda que entre las cosas que más le sorprendieron estaban los estereotipos hacia las mujeres occidentales. Cabe destacar que en todos sus viajes fue acogida en familias humildes y se dio cuenta de que solo pasando por esa experiencia, por la convivencia, se iban a conocer, entender, respetar y valorar. “En el cortometraje Cuscús, quiero visualizar esa necesidad de compartir lo cotidiano, de valorarnos como mujeres, como culturas en continuo cambio, en continuo crecimiento”, explica Melania Fraga.
Para los profesionales del audiovisual, un cortometraje es un ejercicio por el que todo realizador debería pasar. Muchas veces se realizan con escasos medios y con pocas pretensiones. Para Melania y el resto de profesionales implicados en Cuscús,  un trabajo de quince minutos no significa una calidad inferior a cualquier otra película, significa simplemente contar una historia en el tiempo justo requerido, sin alargar innecesariamente. Para este proyecto, la directora confiesa haber tenido la suerte de contar con reconocidos profesionales que además están concienciados con la situación de la mujer e interesados por la historia del corto: la guionista Ángeles Muñiz Cachón y Antonio de Benito han corregido el guión literario; la empresa El callejón del gato está preparando el casting de las actrices protagonistas (ya tienen varias mujeres que dan el perfil de las chicas asturianas, solo falta hacer pruebas de cámara y encontrar a la actriz árabe) y también esta implicada la productora de comunicación social Tierra Voz.
Un pilar básico en la fase de preparación del proyecto es AMAR, una pequeña asociación de mujeres –aunque también colaboran hombres– que trabaja temas relacionados con la comunicación, las nuevas tecnologías y la salud natural. Sus ejes siempre son tratados de manera transversal, prestando especial atención a la autoestima de las mujeres, el interculturalismo y el respeto por las diferentes opciones sexuales. La entidad y Melania Fraga son sin duda el alma de este cortometraje basado en el diálogo entre culturas.
En este momento el proyecto está en fase de financiación, en búsqueda de fondos para que el corto vea la luz. Se han solicitado subvenciones a diversas entidades como el Instituto Asturiano de la Mujer, el Departamento de Cultura del Principado de Asturias, el Ayuntamiento de Oviedo o a la Universidad de Oviedo, aunque hasta ahora las únicas ayudas confirmadas son la de la empresa Sonido de Cine que se hará cargo de los gastos de sonorización en la posproducción y el interés por parte del vicerrectorado de cooperación de la Universidad de la capital asturiana.
Están valorando la posibilidad de que parte de los 33.700 euros en los que está presupuestado el corto sean aportaciones recaudadas con la realización de pequeñas actividades como la velada árabe organizada el pasado 6 de junio, la venta de camisetas con el logotipo del proyecto y también se cuenta con la posibilidad de celebrar una fiesta para recaudar fondos. Esperan tener el cortometraje finalizado para la primavera de 2009. Esperamos que así sea. ¡Inshallah!


Cuéntame un cuento




Nelson Darío Calderón Jiménez nació en los Andes colombianos, en un valle de eterna primavera, como a él le gusta decir. Creció junto a sus siete hermanos, con unos padres demasiado ocupados en trabajar para sacar adelante a sus hijos. Ya de pequeño le gustaban los cuentos e historias, y como nadie a su alrededor se los explicaba, decidió tomar la palabra. En poco tiempo se convirtió en el contador de historias oficial de la familia. Pero sus cuentos no acababan en el hogar y los llevó al colegio, a la calle o a la universidad. Casi sin darse cuenta empezó a labrarse su trayectoria de cuentacuentos. En ningún momento descuidó sus estudios y se llegó a matricular en la Universidad Nacional de Colombia, donde cursó la carrera de arquitectura. Sin embargo, la palabra y la literatura no le abandonaron y con algunos compañeros universitarios impulsó un grupo lúdico cultural llamado Luna, Poema, Encuentro. Sus integrantes eran básicamente poetas y cuenteros jóvenes que trabajaban en las facultades y la ciudad de Medellín. También fue fundador del grupo Fahrenheit 451, que aglutinaba a jóvenes escritores que se dejaron enamorar por la narración oral.
Su primer contacto con España es en 2000, cuando llega al país para realizar estudios de postgrado en Arquitectura, pero tras intentar resistirse, la literatura le ganó la batalla. Así pues, decidió aparcar los proyectos y edificios y se dedicó totalmente a escribir y narrar historias.
Se puede decir que lleva casi una vida dedicado al mismo oficio, al de hacer esbozar una sonrisa a quienes lo escuchan con leyendas, historias y cuentos, algunos de invención propia y otros propios de la tradición oral de la cultura colombiana. Los adapta y segmenta las temáticas para así poder ofrecer espectáculos para todos los públicos. Para los más pequeños y las familias dispone de un repertorio basado en cuentos interculturales sobre fronteras e identidades, en la tradición y las leyendas populares de América y especialmente de Colombia, en el medioambiente y el reciclaje. Los adolescentes y adultos también pueden disfrutar de sus historias inspiradas en los mitos y leyendas de los Andes; las aventuras de un viajero (o lo que es lo mismo, las vivencias de un inmigrante que tiene que viajar por sus circunstancias); el amor y el desamor; los fantasmas, el miedo y el terror o incluso cuentos interactivos. Para ello cuenta con la compañía de otros cuentistas. Es fácil adivinar que no se sube a los mismos escenarios cuando tiene una audiencia infantil o una adulta, de ahí la diversidad de sus espacios de actuación. De hecho ha realizado espectáculos en múltiples actos y festivales, en cárceles, hospitales, fundaciones, bibliotecas, escuelas, cafés, ONGs o recintos feriales en diferentes provincias españolas (Madrid, Albacete, Ciudad Real, Toledo, Cuenca, Guadalajara, Valladolid, Burgos, Ávila, Palencia, Soria, Alicante, La Rioja, Álava, Asturias, Huesca, Almería, Granada o Cádiz) además de una gira por Latinoamérica, visitando países como Chile, Argentina, Uruguay, Perú o su natal Colombia. Lugares dispares y de lo más diferenciados, pero sin duda, el más inverosímil ha sido una boda, en pleno altar y con el sacerdote al lado.
Pero no todo en la vida de Calderón son las actuaciones. También imparte talleres de introducción a cuentacuentos. Con ellos pretende que los alumnos se adentren en el mundo de las palabras, que aprendan y se diviertan con los ejercicios para expresarse. Los participantes se interrelacionan, pierden el miedo a hablar en público y sobre todo, comiencen a contar y soñar. Combina estas ocupaciones con una corresponsalía en España de la revista de narración oral colombiana Contante y soñante y como escritor de cuentos. También forma parte del catálogo de artistas de Entre dos orillas, donde creativos de origen inmigrante exponen sus obras, habilidades y conocimientos para ser conocidos, difundir su arte o simplemente para ser contratados. Se ha presentado a varios certámenes y ha resultado finalista en el concurso de la revista Toumai, seleccionado en el de cuentos hiperbreves Acuman o incluido en la publicación 100 latinos. Un talento latente, una selección de latinos emprendedores de la comunidad de Madrid. En cualquier caso, de un tiempo a esta parte, la vida de este colombiano está íntegramente dedicada a la literatura, ya sea en forma de relatos escritos o como cuentos. Siempre se ha dicho que la tradición oral de los pueblos llevaba implícita una parte importante de la cultura de sus gentes. Si es así, España ya cuenta con parte del acerbo de Colombia gracias a artistas como Nelson Calderón.
Texto: Saray Garcia