El Patio de las Culturas y su disco de músicas del mundo




La ciudad de Las Palmas de Gran Canaria ha sido y es lugar de paso de personas de diferentes procedencias. Aunque en España la realidad multicultural es reciente (tradicionalmente ha sido un país de emigrantes), esta región canaria vive desde hace años con esta situación. En parte, de ahí surge la idea de crear una asociación que diera a conocer las diferentes culturas que les rodeaban.

Para comprender aún mejor las razones de la creación de El Patio de las Culturas, es importante trasladarse al año 2003. Desde ese año la realidad canaria ha sufrido cambios, por lo que era necesario dar un paso más en la integración de las personas que procedían de otros países. En la época, las ONGs que trabajaban con los inmigrantes no disponían de proyectos concretos de trabajo intercultural y se encontraban cada vez con más necesidades inmediatas. Así pues, estas organizaciones, en colaboración con asociaciones de inmigrantes y personas individuales decidieron crear El Patio de Las Culturas en octubre de 2004. Ya desde sus inicios, los objetivos de la asociación se han centrado en el fomento de la convivencia y el mutuo conocimiento humano (considerados como valores en sí mismos) entre las diferentes culturas existentes en Canarias, como fruto de inmigración de diferentes momentos históricos y con diversas motivaciones y todo ello en el contexto de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Además se trabaja para promover la convivencia y el enriquecimiento de las culturas, ya sea entre sí o de la propia cultura canaria, prestando especial atención a la convivencia lúdico-festiva como punto de partida y encuentro para el resto de actividades.

Actualmente son muchas las entidades y personas individuales que forman parte de El Patio de las Culturas. En la asociación encontramos cuatro organizaciones pro inmigrantes que trabajan en las islas: Cruz Roja, Cáritas Diocesana, Las Palmas Acoge y CEAR; más de 25 asociaciones de inmigrantes residentes en Canarias, entre ellas la Asociación Folclórica Macondo (Colombia), la Asociación Senegalesa, la Asociación de Ghana, la Asociación Filipina, la Asociación de Argentinos, la Asociación Clave Sur (Ecuador), la Federación de Inmigrantes SLACAN (Sierra Leona), Asociación de Países de Europa del Este, la Asociación folclórica Boliviana, la Asociación Rumiñahui (Ecuador), la Asociación Boliviana Punchay, la Asociación Pluricultural la Kantuca, ASOBOL (Bolivia), Grupo Folclórico Ruso, Asovenca (Venezuela), Asociación Costa de Marfil, Asociación Mexicana, Asociación Sáhara, Asociación Joven Cabo Verdiana, Asociación jóvenes Saharauis, Asociación  AMIVECAN (Venezuela), Raíces Argentinas, Mujeres por la Paz y Acción Solidaria por Palestina o ACAMEI Asociación Canaria de mediadores interculturales. También trabajan profesores y profesoras de talleres interculturales, además de muchas personas a título individual que se suman a esta iniciativa. 

Los proyectos
El Patio de las Culturas trabaja para la creación de espacios de interculturalidad y de encuentro. A través de las actividades, se espera que personas de distinta procedencia puedan conocerse e intercambiar costumbres, maneras de ver el mundo o de vivir la vida. Los proyectos se ponen en marcha con distintas entidades públicas o privadas y se intenta potenciar el trabajo en centros educativos de la isla a lo largo del tiempo. Trabajan con colectivos de lo más variados, ya que el aspecto que prima por encima de todo es la interculturalidad, presente en todas las edades. Por este motivo, los espacios de encuentro y los talleres están abiertos a todos los públicos, ya sea en edad o procedencia. Desde la asociación opinan que ésta es la manera más amena para acercar expresiones artísticas de diferentes culturas a la población que reside en la isla. Se llevan a cabo una gran variedad de talleres interculturales, entre los que destacan las danzas africanas, afrocubanas, del vientre o bollywood, las percusiones africana y cubana, guitarra, manualidades, cuentacuentos intercultural, maquillajes del mundo, samba o capoeira. Las clases son impartidas, en su mayoría, por personas de diversa procedencia que a lo largo de su recorrido vital han aprendido de la riqueza cultural de otros lugares o maneras de ver el mundo. No existe un perfil tipo de los alumnos, si bien buena parte de ellos son adultos de entre 20 y 60 años, de distintas procedencias aunque son principalmente canarios.

Disco de las músicas del mundo
Una de las actividades más atractivas que se realizan en la actualidad en El Patio de las Culturas es la edición de un disco de músicas del mundo con colaboraciones de inmigrantes residentes en Las Palmas. Como confiesan, éste era un sueño muy personal de la coordinadora de esta asociación. Durante la grabación, afirman haber vivido algunos de los mejores momentos y ha sido a través de la música que se ha dado la mayor naturalidad en los encuentros interculturales. Desde el comienzo de la asociación, cada mes se realizan conciertos de músicas del mundo. Así pues, la idea del CD nace como agradecimiento a algunos de los mejores músicos (profesionales o no) que han participado en estos conciertos. En el disco participan once artistas de varias nacionalidades (Sierra Leona, Senegal, Uruguay, Palestina, Brasil, Canarias, Cuba…)

Hola, soy rumano




Los ciudadanos rumanos son la mayor comunidad de extranjeros en España, con 686.733, según datos del Foro de Asociaciones de los Rumanos en Europa y América del Norte. El colectivo representa aproximadamente el 16,5% del total de extranjeros residentes en España, pero la imagen que tienen los españoles de estos ciudadanos europeos no se corresponde con la realidad. Las noticias de bandas criminales, niños delinquiendo o mujeres mendigando son poco menos que habituales en muchos medios de comunicación. Una minoría que etiqueta al resto de compatriotas que ejercen su profesión con responsabilidad y acierto en la sociedad española. Para evitarlo, se ha creado una campaña de publicidad con un lema: Hola, soy rumano. Juntos hacemos un gran equipo. La idea ha surgido del Gobierno Rumano, que ha puesto en marcha la campaña con un claro objetivo: descubrir la realidad de los rumanos que trabajan en España y cómo estos han contribuido a su crecimiento económico, siendo, en muchas ocasiones, un gran apoyo e indudable pilar sobre el que se han sustentado socios y empresarios. La mayoría de los casi 700.000 rumanos registrados en nuestro país son excelentes trabajadores que desarrollan sus labores con talento y se han integrado en la sociedad. Sin embargo, la comunidad rumana se ve perjudicada por las noticias que llegan sobre delitos cometidos por compatriotas, que se convierten en la única realidad (aunque distorsionada) que reciben muchos españoles con respecto a este país. Debido a esto, y a que no todos los ciudadanos de la Península tienen la oportunidad de conocer bien a los inmigrantes rumanos, se ha puesto en marcha esta campaña, que se difunde desde septiembre en diferentes medios de comunicación y pretende garantizar una visión correcta de la realidad rumana, lejos de la delincuencia y de otros aspectos negativos, usual y erróneamente asociados al colectivo.








Lo cierto es que los rumanos que residen en España trabajan en todos los sectores laborales, incluidas las facetas artísticas y culturales. Precisamente, muchos de estos últimos están en contacto con la sede del Instituto Cultural Rumano de Madrid (ICR). La entidad está adscrita a la misión diplomática de Rumania en la capital española y funciona en régimen de reciprocidad con el Centro del Instituto Cervantes de Bucarest para profundizar en las relaciones amistosas entre ambos países. De este modo, el ICR divulga la lengua y la cultura rumana mediante actividades como cursos de lengua y civilización rumana; divulgación de conocimientos sobre cultura, ciencia, educación, historia y tradiciones; organización de eventos culturales; publicación de programas informativos, culturales, científicos o pedagógicos; centro multimedia con sala de lectura y servicio de préstamo, formación de bancos de datos o creación de consejos, clubes y comités que representen la opinión pública. A fin de que sea posible la difusión de la cultura rumana, el Instituto Cultural Rumano garantiza la libre asistencia de público a los actos organizados –en sus instalaciones o fuera de éstas–. Desde su creación en 2006, la entidad está dirigida por Hori Barna y la directora adjunta Diana Nicoleta Cofsinski.



Muchos artistas rumanos han expuesto o colaborado con el ICR en alguna de las exposiciones y actividades para difundir la cultura de su país. Otros, han paseado su talento por cuenta propia. Estos son algunos de los creativos rumanos que han mostrado sus cualidades culturales y artísticas en España:



Romana Preoteasa
Artista rumana graduada en Artes Plásticas y Escenografía de la Universidad de Bucarest. Preoteasa está especializada en técnicas mixtas. Ha trabajado con teatros y directores prestigiosos en la capital rumana. Recientemente ha presentado en Madrid Las hadas del bosque 1, una propuesta de máscaras que simbolizan las huellas de un mundo misterioso (a veces oscuro, a veces lleno de luz). Actualmente trabaja y vive en Madrid. 



Bogdan Ater
Joven fotógrafo rumano de origen griego. Se graduó por la Universidad Nacional de Artes de Bucarest y más tarde empezó su carrera en fotografía. Vive en Madrid desde hace algunos años y en la actualidad es director de la revista Madrid – Arte y Cultura, además de ser uno de los fundadores de la línea de mobiliario de diseño artístico Ater y Niram. Ha expuesto en Rumanía, España y Portugal (donde ha recibido el Premio MAC como reconocimiento a su labor en las bellas artes).



Ioana Anastasiu

Empezó sus estudios de flauta travesera con 10 años. Mientras cursaba en la Universidad de Buscarest fue contratada como flauta principal de la Ópera Nacional de Bucarest. Ha participado en cursos con afamados profesionales de la música y sus recitales en Rumania, Suiza, Alemania, Dinamarca, Austria, Chequia, Hungría y España siempre han sido un éxito entre el público (ganando premios internacionales), ya que combina la música clásica con la contemporánea. Es profesora en el Colegio Británico St. George en Roquetas de Mar (Almería) y está cursando el Doctorado Europeo en Educación Musical.



La gastronomía del mundo: artistas en la cocina



Elevar la gastronomía a la categoría de arte no es una locura. Cada año se espera con impaciencia la lista de los mejores restaurantes del mundo, y por consiguiente, de los chefs que hacen realidad esos platos. Esto sucede en la alta cocina. De todos modos, los establecimientos que no optan a ser galardonados por ninguna guía gastronómica patrocinada por una marca de neumáticos también realizan obras de arte a pequeña escala. Cada vez es más usual encontrar las tradiciones gastronómicas de casi cualquier rincón del mundo en los restaurantes de España. Ya sea por la atracción de los cocineros nacionales por otras culturas o por los ciudadanos venidos de otros países que han querido mantener viva la culinaria de sus orígenes.
Sea como fuere, lo cierto es que podemos disfrutar de recetas internacionales, que van desde las ya clásicas francesas, italianas o chinas; hasta las más recientes, como las japonesas, hindúes o latinoamericanas en infinidad de establecimientos dispersados a lo largo y ancho de nuestra geografía. El interés por las tradiciones culinarias foráneas es tal que existen programas de televisión dedicados a ellas, como por ejemplo Karakia, en Televisió de Catalunya; por no hablar de los múltiples ingredientes y aderezos típicos de las cocinas de todo el planeta que se pueden encontrar en la mayoría de mercados españoles. Basta con darse un paseo por las capitales de provincia para adentrarse en un mundo de texturas, sabores, olores y recetas de los cinco continentes.


Un viaje a China
Los restaurantes de cocina tradicional de este país asiático son algunos de los más populares si hablamos de gastronomías internacionales en España. Un ejemplo es Lam Chuen Soun, un prestigioso restaurador y cocinero cantonés que dirige Shangai 1930 en Barcelona. Se trata de un establecimiento que fusiona las tradiciones mediterránea y china. Abrir sus puertas es adentrarse en la ciudad asiática en la década de los años 30; el realismo es tal que Chuen Soun mandó traer los bloques de piedra que sirven de empedrado al restaurante desde Xaosing, pueblo cercano a Shangai. Las dos plantas del local se distribuyen según las leyes del Feng Shui. Así, además de esta recreación de las calles y también del puerto, la decoración del local tiene evidentes signos a la cultura catalana con una fuente en forma de dragón gaudiniano, que supone el contrapunto a la cocina. Pero la convivencia cultural no acaba aquí, ya que la carta que presenta el cocinero cantonés, acompañado de un gran equipo del que también forman parte sus hijos, es una armónica mezcla entre Oriente y Occidente. Destacan las adaptaciones de platos y los toques originales del chef. Una apuesta por la creatividad que incluye recetas de la alta cocina europea, gastronomía española o platos orientales de alto nivel, que van desde las tapas cantonesas a las delicias japonesas. De hecho, para poder ofrecer algunos de estos platos, Lam Chuen Soun viaja con regularidad a China y trae algunos productos frescos, materias que no se encuentran en el mercado español. Sin embargo, hay otras que ya se cultivan en Catalunya debido a la buena acogida de los restaurantes orientales en nuestro país y en otras naciones de la Unión Europea, que importan algunas hortalizas autóctonas de China, pero crecen en Tarragona, por poner algún ejemplo.
Del mismo país asiático procede Dai Hua Dong, más conocido como Lluís, que llegó a España hace más de veinte años y se instaló en Valencia, donde inició sus negocios en el sector de la restauración. Más tarde viajó a Barcelona, concretamente a Alella, ciudad de la que se enamoró y donde es propietario de un restaurante que fusiona la cocina china con la mediterránea. Su nombre es Feliç 2 y es uno de los restaurantes orientales más concurridos del Maresme. Seguramente los motivos sean variados, pero entre ellos deben estar el hecho de que las recetas se mimen al más mínimo detalle, las innovaciones periódicas de la carta, la experiencia de muchos años en el sector o los premios que le avalan como uno de los mejores locales de gastronomía china de Cataluña.
Nos trasladamos a Baleares, concretamente a Palma de Mallorca, donde se ubica el restaurante Gran Dragón, todo un clásico en la isla. Con casi 40 años de experiencia en la restauración, Antonio Yoh capitanea uno de los establecimientos de gastronomía china más emblemáticos de todo el país, no en vano esta cerca de cumplir su 30 aniversario. Su equipo está formado básicamente por compatriotas, sobre todo en la cocina. De este lugar salen los platos que se sirven entre los clientes, protagonizados por las carnes, las verduras o los pescados cocinados al estilo chino, aunque en cierta medida adaptados a los gustos occidentales.


El lujo asiático
Más sabores exóticos, esta vez llegados directamente desde Tailandia. Se trata de los platos y creaciones del grupo Thaï Gardens, con locales en Barcelona y Madrid. Traspasar sus umbrales es casi como viajar a un jardín oriental. En estos restaurantes, además de poder degustar recetas tradicionales con su típica mezcla de cinco sabores: dulce, picante, agrio, amargo y salado; se puede asistir a cursos y jornadas relacionadas con la cultura tailandesa, como por ejemplo tallado de frutas, arte floral, especias o exposiciones de seda. Toda una inmersión en uno de los países más atractivos de la región. También en Barcelona se encuentra otro establecimiento de cocina tailandesa: Tivoli’s Bistró. Ubicado en el Poble Sec barcelonés, el local está regentado por Kannika Kongkaew, jefa de cocina, y su marido Josep Mascarell, jefe de sala. Sus especialidades son las recetas caseras del país natal de Kannika, con una particularidad: su carta se compone de un menú que cambia semanalmente, por lo que es difícil repetir plato. Pero la experiencia lo vale: cocina con mimo, cuidada y típicamente tailandesa.
Viajamos hasta la India sin movernos de la Ciudad Condal, donde se encuentra un pequeño y coqueto establecimiento de cocina hindú, llamado Rani (arena en hindi). Todo lo que se ve allí transporta a la India: su vajilla, su decoración y cómo no, sus recetas. Ajmer Chaijhan es el propietario de este pedazo del país del sur asiático. Propuestas para todos los gustos, desde los vegetarianos a los carnívoros, por un precio de lo más asequible. Decenas de sugerencias, a cuál más apetitosa. Tras haber elegido, los platos se sirven en el centro de la mesa, para que todos los comensales tengan la posibilidad de catar las especialidades. Una vez finalizado el ágape, llega la sorpresa: una invitación a un cóctel hindú sin alcohol o un chupito de mango con vodka, además de unas coloridas especias que eliminan el aliento del alcohol, el picante y facilitan la digestión. Otro local con gastronomía típicamente hindú es Mayura, situado en pleno Eixample y regentado por Mayura, una mujer de Bangalore que se coronó miss India con tan solo 14 años y continuó sus estudios en Estados Unidos, convirtiéndose en relaciones públicas de prestigiosos hoteles. Fue allí donde conoció a su marido Rajnish, su mano derecha en el negocio. Llegaron a España, concretamente a Ibiza, donde abrieron su propio restaurante, pero decidieron probar suerte en Barcelona, con un espacio que llevara su propio nombre. El lujo de las texturas orientales está muy presente en el local, donde además de poder disfrutar de las recetas indias, se puede tomar una copa o asistir a sesiones de cine Bollywood, uno de los aspectos culturales más de moda de este país. Y aún otra propuesta más: Bembì, cuya cara más familiar es la de Asha Miró, relaciones públicas del local. Su jefe de cocina, Anand Singh Negi, es un experimentado cocinero que ha trabajado con los maestros fogoneros hindúes. Tras haber trabajado en los exclusivos hoteles Taj de la India, llegó a Barcelona donde ahora se hace cargo de este restaurante cuyo nombre significa ‘ombligo’, una muestra de la clara unión entre madre e hijo, tierra y habitante.


Viaje al mundo árabe
Además de los populares kebabs, convertidos ya en un clásico de la comida rápida (y no por ello insana) entre jóvenes y adultos, otros muchos negocios de restauración árabe están triunfando en España. Algunos ejemplos los tenemos en la cadena Ugarit, Teherán o Nut. Los restaurantes Ugarit (seis en toda la Ciudad Condal) han sido desarrollados por Hani Sarkis, hijo de una familia siria humilde y numerosa. Aprovechando que un familiar residía en Barcelona, viajó hasta la capital catalana con la intención de iniciar carrera en la medicina, pero su espíritu comerciante hizo que se dedicara a la hostelería. En su cocina se huye de propuestas comerciales para centrarse exclusivamente en platos sirios que él mismo prueba antes de incluirlos en la carta: un exigente control de calidad. Por su parte, Teherán, es un espacio gastronómico madrileño donde se pueden degustar los sabores de la antigua Persia. De la mano de los hermanos Rashidi, residentes en España desde hace aproximadamente 25 años, el local presenta unas creaciones basadas en llamativos colores, especias y otros ingredientes autóctonos de Irán. En último lugar, el restaurante Nut, que trae los secretos de la coquinaria egipcia a Barcelona. La brasileña Luiza da Silva es propietaria del negocio que su familia política, de origen sirio, regentó durante un tiempo. Su nombre hace honor a la diosa del cielo, su decoración rinde homenaje a los faraones y los detalles son típicos del país del Nilo. Así pues, de puertas para adentro es prácticamente como visitar Egipto. Su gastronomía lo corrobora. Una carta de papiro repleta de recetas suculentas y postres que harán las delicias de los más golosos. Para completar la oferta de inmersión en la cultura egipcia, disponen de infusiones, pipas turcas con tabaco de sabor frutal o la actuación de bailarinas de danza del vientre.

Cambio de continente
Los países del centro y sur de América son origen de un buen número de los inmigrantes que residen en España. Como es lógico, sus tradiciones culturales y gastronómicas están cada vez más presentes en la península. Algunos ejemplos son el restaurante Hugo, situado en el barrio del Born de Barcelona, o El Rincón de Dona, en Madrid. El primero se ha convertido casi en un refugio de las costumbres chilenas en la Ciudad Condal. De sus paredes pende buena parte de la historia del país, con fotografías e imágenes que suponen el antes y el después de la tierra de origen de Hugo Bórquez, propietario del establecimiento. En Hugo se pueden degustar especialidades típicamente chilenas –y por qué no, atreverse a maridarla con los vinos del mismo país, con variedades autóctonas de lo más interesantes–, pero también platos catalanes. Ambas cocinas conviven, si bien no se fusionan. Sin duda, una opción recomendable para un viaje gastronómico sin moverse de Barcelona. En cambio, en El Rincón de Dona encontramos recetas tradicionales venezolanas e italianas. El secreto no es otro que el acerbo cultural de Donatella Belleno, propietaria y jefa de cocina del restaurante. Veneciana de nacimiento, ha pasado muchos años de su vida en Venezuela y además está casada con un vasco. En este caso, también se opta por separar las cocinas; se fisiona y no se fusiona.

La vieja Europa
Italia, Francia o Grecia también son las tierras de procedencia de muchos inmigrantes que viven en España. Y es que a menudo se nos olvida englobar a los ciudadanos de la Unión Europea bajo la categoría de inmigrantes. La historia del siguiente restaurante empieza a fraguarse en París, cuando una cocinera da con una receta sencilla, pero a la vez atrevida: una carta formada por un solo plato. El local consiguió un éxito inesperado y les hizo replantearse la expansión del negocio. De este modo Le Relais de Venise aterrizó en pleno Eixample barcelonés hace más de diez años. En todo este tiempo el local ha ido viento en popa y miles de comensales han probado su especialidad: un plato de carne de vaca al grill con una salsa traída directamente desde la capital gala y acompañada de patatas fritas. La elegancia y el triunfo de la sencillez.
El Mediterráneo helénico también tiene su representación con locales como Thassos (Valladolid, Salamanca y Jaén). De la mano de Anastasios Bampalikis, cualquiera que visite uno de estos tres templos de la gastronomía griega podrá deleitarse con recetas elaboradas e innovadoras que siguen, en su esencia, las claves de una culinaria con más de cuatro mil años de antigüedad, que alimentó a dioses y héroes, filósofos y políticos, hombres libres y esclavos y que hoy en día sigue enamorando por su frescura.
Aún otro ejemplo europeo, el restaurante Lava (Madrid), que presenta la cocina islandesa interpretada por el chef Jóhannes Ívar Gudmunsson –cocinero que aprendió el oficio entre los fogones de un barco pesquero y posteriormente perfeccionó su técnica en altas escuelas–. Además de primeros, segundos y postres de lo más sofisticados, entre las recomendaciones del local se encuentran una amplia selección de vinos y los autóctonos vodkas y aguardientes. La cultura de la “isla de hielo” en pleno centro de la capital. Después de degustar alguna de las propuestas sugeridas, valoren si la gastronomía es o no un arte.

Buika, la artista de la fusión de razas, colores y culturas

Concha Buika, hija de una familia originaria de Guinea Ecuatorial, nace en Palma de Mallorca en 1972. Crece rodeada de música y es que ésta es más importante que la televisión en su casa. De su madre adquiere el amor por las grandes voces del jazz y la pasión por los ritmos africanos, pero habría unos acordes que le calarían y le llegarían a lo más hondo: los de la copla. Si tuviera que explicar su primer contacto con este género típicamente español, dirá que le pilló volviendo del colegio, en el patio de la corrala de su casa. También que ha tenido un vivir muy coplero desde siempre y que ve copla en sus fuentes de inspiración, desde el roquero Rosendo al cantautor Sabina. Su infancia transcurre en la década de los 80, época que vive como una explosión artística de la música de los Estados Unidos, que llega a España para mezclarse con la copla. Este estilo es una realidad aplastante en su niñez, cuando escuchaba a los grandes del género: Concha Piquer, Manolo Caracol o Lola Flores.
Y un buen día Concha viaja a Londres. La capital inglesa siempre estará ligada a su futuro, ya que fue precisamente allí donde tiene la revelación de dedicarse a la música. Desde aquel presagio de la providencia ha participado en bandas sonoras de películas y colaborado con La Fura dels Baus en Ombra, aunque lo que más llama la atención es su estancia en Las Vegas. Sin saber muy bien por qué, en el año 2000 llega a la ciudad norteamericana –a la que define como el paraíso de los dementes– donde canta en los casinos como doble de Tina Turner y The Supremes. Gracias a esa experiencia, Rachelle Ferrell, una de las damas del jazz, la invita a cantar en el Club Note.
Tras su vuelta de Estados Unidos se afinca en Madrid y trabaja en la producción de su primer disco, Buika, que aparece en 2005. En él demuestra sus posibilidades y un talento que no ha dejado de sorprender. Su segundo álbum, Mi niña Lola, ve la luz tan solo un año después. En él encontramos temas de siempre, como el que da nombre al disco u Ojos verdes, que ha escogido porque representan el olor y el color de su infancia. Dirigido, producido y realizado por Javier Limón, el disco recibe el reconocimiento de la crítica con las estatuillas a la Mejor Producción Musical y al Mejor Álbum de Canción Española en los premios de la música o el galardón de la Crítica fonográfica alemana, entre otros. En directo tampoco decepciona y el público sale de lo más entregado de sus conciertos.
Ya en 2008 lanza su tercera publicación, Niña de Fuego, de nuevo junto al excepcional Javier Limón de quien se confiesa enamorada en el sentido artístico de la palabra. Cuando ambos están juntos son como dos amantes que se fusionan y de esa unión nace el arte. Concha se desnuda en este disco y vuelve a enamorar con la copla (La falsa moneda, La niña de fuego) aunque coquetea con otros ritmos como la ranchera Volver, volver;  La niebla, con letra del cineasta David Trueba a la que Concha pone música e incluso con temas compuestos por ella misma, como Miénteme bien, Mentirosa o Llegar a ti. Son vivencias, el pasado más personal, el amor y el desamor, la soledad o las largas noches en vela. Confiesa que le ha costado sobrevivir a las historias contadas en sus canciones, si bien piensa que es más fácil sacarlas y contarlas: “es como quitarse un gran peso de encima”.
Hay quien dice que Buika ha reinventado la copla. Concha no sabe qué significa eso de reinventar, aunque le gusta el término y si es un piropo, se da por halagada. Lo cierto es que la española fusiona con éxito diferentes estilos musicales como la copla, el flamenco, el soul y el jazz. Tiene el alma y el duende de los que cantan flamenco; la elegancia de ritmos afroamericanos como el soul o el jazz, además de la pasión y la fuerza de la copla. Derrocha poderío en su fusión de razas, colores y culturas. Por suerte, la música y el arte no entienden de fronteras, como lo demuestra la lista de países en los que Buika ha ofrecido y ofrecerá la música de su último disco a lo largo de este año: Portugal, Francia, Reino Unido, Bélgica, Noruega, Estados Unidos, México, Grecia, Holanda además de en infinidad de provincias españolas como A Coruña, Álava, Albacete, Alicante, Ávila, Badajoz, Baleares Barcelona, Cádiz, Granada, León, Málaga, Madrid, Navarra, Toledo o Valencia.
Se encuentre donde se encuentre, tiene muy presentes sus orígenes, que como ella misma dice: “influyen para hacer cualquier cosa”. Prueba de ellos es su brazo, donde lleva tatuados nueve nombres de mujer, los de “sus diosas”: su madre, su abuela, su bisabuela, su tía o su sobrina. Siempre ha vivido en una sociedad matriarcal y tribal, de ahí que dé especial relevancia a las relaciones personales y al bien de la comunidad o tribu.
Algunos la llaman filósofa del siglo XXI, y es que cuando piensa y razona, no habla, sino que sentencia con sus creencias. Eso se observa cuando la someten a alguna entrevista, donde se encuentra como pez en el agua con casi cualquier interlocutor. Reconoce encontrarse cómoda hablando de todo y no tiene pelos en la lengua. Tampoco reparos en definirse trisexual, tridimensional y trifásica en sus ratos libres, ni en confesar algunas de sus terapias: el sexo, la comida o el chocolate de todos los tipos (entiéndase el chocolate como dulce procedente del cacao y como hachís, ya que en castellano también se le conoce de este modo). Buika es así: artista, multicultural, apasionada, sincera… Una todoterreno del siglo XXI.
Más información
Concha Buika: www.buika.net
Javier Limón: www.javierlimon.com
Vídeos
New Afrospanish Collective: http://es.youtube.com/watch?v=DEo1d1vAytI

Barcelona acoge la entrega de premios del concurso internacional de cuentos y relatos Un Mar de Palabras



El Restaurant del Museu, ubicado en las instalaciones del Museo de Historia de Cataluña, en la cuarta planta del Palau de Mar de la Ciudad Condal, fue el escenario para la celebración de la ceremonia de entrega de premios del concurso internacional de cuentos y relatos Un Mar de Palabras. En un marco incomparable, con el Port Vell y el emblemático barrio de la Barceloneta de fondo, los jóvenes finalistas del proyecto, el jurado internacional y la organización se concentraron para la esperada cita.
La velada estuvo marcada por las ganas de participación de los jóvenes en el proceso de conocimiento mutuo y la colaboración entre las redes nacionales. Se inició con la llegada del jurado, los organizadores y los verdaderos protagonistas: los jóvenes autores. Tras las charlas y el aperitivo, se dio paso a los saludos de bienvenida por parte de Carme Coll, directora de Gobernabilidad y Cooperación del IEMed; Elisabetta Bartuli, coordinadora del jurado internacional; Alvise Vianello, coordinador del proyecto en el IEMed; Andreu Claret, director ejecutivo de la Fundación Anna Lindh y  Senén Florensa, director general del IEMed. Todos ellos agradecieron a los finalistas su participación y la calidad de sus obras.  De entre todos los cuentos recibidos, el Jurado Internacional seleccionó 30 obras de participantes de Alemania, Bulgaria, Croacia, Chipre, Egipto, Eslovenia, España, Francia, Grecia, Hungría, Israel, Italia, Jordania, Líbano, Lituania, Macedonia, Marruecos, Palestina, Portugal, República Checa, Rumania, Siria, Túnez y Turquía. Tras los discursos, los autores recibieron de manos de los organizadores un diploma conmemorativo así como un regalo de recuerdo. 
Durante la ceremonia se entregaron tres menciones especiales a las obras que el Jurado Internacional, el IEMed y la Fundación Anna Lindh consideraron de mayor calidad. Tal y como indicaron sus miembros, los parámetros para la selección fueron la temática y el estilo literario. Finalmente, las distinciones fueron para tres mujeres: la italiana Ilaria Mavilla por su obra Muscmesci, la chipriota Maria Ioannou por el relato Standing Mountain y la francesa Elis Blot, cuya obra Entre deux rives, la mejor valorada, fue recitada por Gemma Lienas, escritora y miembro del jurado. El cuento narra la historia de un joven marroquí con residencia habitual en Marsella que viaja hasta su país natal, recorriendo España y cruzando el estrecho hasta llegar a su destino. Una obra que gustó entre los asistentes.
En los días siguientes, los jóvenes participaron en actividades y trabajos por grupos sobre la importancia de la literatura como instrumento para el diálogo intercultural o los conflictos, migraciones e identidades. Realizaron también debates y mesas redondas sobre los temas tratados en las obras, así como de las actividades y proyectos de las organizaciones promotoras del evento. Las autoras de los cuentos ganadores tuvieron la oportunidad de leer sus relatos. Los treinta finalistas pudieron disfrutar de las actividades culturales propuestas para estas jornadas, entre las que se encontraban un concierto en el Palau Robert a cargo de Maria del Mar Bonet y Biel Mesquita o las visitas a la Biblioteca de Cataluña, el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona y la Agencia Catalana de Juventud. Para completar su estancia en tierras españolas, los jóvenes escritores se desplazaron hasta Madrid, donde tuvieron la posibilidad de visitar el Consejo de la Juventud de España, la Casa Árabe y la exposición España y el mundo musulmán. Un siglo de relaciones en imágenes. Estas actividades estuvieron coordinadas por el IEMed en colaboración con instituciones gubernamentales y organizaciones locales miembros de la red española de la Fundación Anna Lindh. Los objetivos principales de las acciones eran la difusión del conocimiento y el debate sobre los temas tratados por los participantes y la creación de un espacio de diálogo que siguiera el punto de vista de los jóvenes autores.


El proyecto
La Unión Europea ha escogido el presente 2008 como Año Europeo del Diálogo Intercultural. Con esta iniciativa la UE pretende promover el diálogo entre culturas como un proceso en el que todas las personas que viven en Europa o tienen relaciones con este territorio puedan mejorar su conocimiento mutuo. Esto se traducirá en un entorno cultural más abierto donde convivan diversas identidades y confesiones, ya sea entre los diferentes estados o en uno solo. Con el Año Europeo del Diálogo Intercultural se quiere reforzar y priorizar un intercambio cultural más estructurado para implicar a sus ciudadanos, especialmente a los jóvenes, ya que constituyen las voces críticas del futuro. La Unión Europea reconoce su papel para inspirar a las personas que viven en el territorio a entrar en contacto directo con otras culturas y así contribuir a la tolerancia y el respeto mutuo, condiciones imprescindibles para el diálogo intercultural.
En este contexto se han creado numerosos proyectos que trabajen por conseguir estos mismos objetivos. Por ejemplo, la Fundación Anna Lindh ha lanzado la campaña 1.001 Acciones para el Diálogo Intercultural, que comporta el fomento de cualquier actividad dirigida al desarrollo del contacto entre comunidades y al conocimiento del otro dentro del área mediterránea. Siguiendo su filosofía de reforzar las redes, FAL dirige este proyecto a la movilización de afiliados y socios con el objetivo de desarrollar un abanico de actuaciones dirigidas a promocionar el diálogo entre culturas.
El proyecto Un Mar de Palabras se enmarca dentro de las 1001 Acciones para el Diálogo Intercultural. Nace con la intención de contribuir al fomento del entendimiento entre culturas o el intercambio de conocimiento y experiencias entre diferentes tradiciones locales y nacionales. La iniciativa está dirigida a la exploración de nuevos enfoques de diálogo entre culturas que conduzcan hacia una apertura del entorno social contribuyendo al impulso de una sociedad dinámica. En ella, los jóvenes desarrollarán un papel relevante en todo el proceso de aprendizaje del conocimiento mutuo de  las diferentes culturas que conviven en un mismo espacio, como sucede en la región euromediterránea. Con el fin de conseguirlo, el concurso se ha basado en la producción de cuentos y relatos breves. Para participar, los jóvenes autores debían presentar una obra cuyo contenido estuviera relacionado con el diálogo intercultural como instrumento para la resolución de las crisis contemporáneas. El lenguaje literario permite afrontar y enlazar los temas. El formato de relato breve o cuento es capaz de entrar en las diferencias culturales, políticas, socioeconómicas o medioambientales sin caer en generalizaciones, simplemente describiéndolas. Por todas estas cuestiones se decidió que las obras que se presentaran a concurso debían cumplir estas condiciones.
De este modo, la Fundación Anna Lindh pretende fomentar la producción literaria juvenil para promover el conocimiento de los entornos y las complejidades de las realidades contemporáneas de los países mediterráneos. Además, aprovechando la entrega de premios, se crean ocasiones de encuentro para el fomento del debate, a fin de sensibilizar a la opinión pública sobre el diálogo entre las naciones de las dos orillas del Mare Nostrum. Por último, iniciativas como ésta sirven para fomentar el desarrollo de redes sociales transnacionales, divulgar el conocimiento sobre las actividades de la Fundación, además de para estrechar los vínculos de colaboración de las redes.

La selección de las obras
Tras el llamamiento a la producción literaria juvenil, se recibieron un total 212 cuentos procedentes de 37 países (34 del área euromediterránea y 3 de países de los Balcanes). En una primera fase, se preseleccionaron 91 relatos de 35 estados de entre todos los enviados. Las redes nacionales de los países participantes constituyeron los Jurados Nacionales, quienes se encargaron de escoger entre uno y cinco cuentos –dependiendo del número total recibido– además de proveer las traducciones al inglés y francés. Los jurados, a través del IEMed, han transmitido los mejores cuentos de cada país al Jurado Internacional (compuesto por dos españoles, dos italianos, una libanesa y una marroquí). Formaron parte del comité: el Director General del Instituto Europeo del Mediterráneo, Senén Florensa (presidente); el escritor y Coordinador de redes de la Fundación Euro-Mediterránea Anna Lindh para el Dialogo entre Culturas, Gianluca Solera; la profesora, traductora, crítica y especialista en literatura árabe contemporánea, Elisabetta Bartuli (coordinadora); la escritora, guionista y autora de películas, Najwa Barakat; la escritora y articulista Jamila Hassoune y la escritora y tertuliana Gemma Lienas.
Fue esta comisión internacional quien presentó tanto al IEMed como a la Fundación Anna Lindh la selección de los 30 relatos finalistas, escogidos a partir de criterios cualitativos. Los jóvenes autores de los cuentos e historias seleccionadas recibieron una comunicación por correo electrónico además de la invitación para asistir al acto de entrega de premios y para participar en las actividades culturales programadas con motivo del concurso.
Los cuentos recibidos, según los miembros de la organización, ofrecen puntos de vista originales y diferentes sobre modelos de interculturalidad y de diálogo. Los treinta mejores relatos serán publicados en un libro que se traducirá al catalán y al inglés. Saray Garcia.

El diálogo intercultural se instala en Barcelona




La Ciudad Condal ha diseñado un programa especial para celebrar el 2008, declarado por la Comunidad Europea como Año del Diálogo Intercultural. Se trata de una serie de actividades para todos los gustos que tienen un único objetivo: fomentar el entendimiento entre etnias, culturas, creencias y sobre todo, las personas que forman parte de la ciudad, cada vez más cosmopolita y plurinacional. Texto: Saray Garcia

El Instituto de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha el programa Barcelona Diàleg Intercultural con el que la ciudad se suma al Año Europeo en pro del debate entre culturas. La iniciativa pretende fomentar la cohesión social y la convivencia pacífica a través del reconocimiento de la diversidad étnica y cultural. Los actos previstos ascienden a un total de 195 actividades, que se están desarrollando o se realizarán en colaboración con diversas instituciones y entidades ciudadanas a lo largo del presente 2008.
Una imagen vale más que mil palabras. Eso es lo que se puede pensar a simple vista con el logotipo que representa a este conjunto de acciones. Se trata de dos grupos de pájaros que se encuentran y generan una suma en el espacio común. Ni más ni menos, lo que se desea conseguir con el programa: unir a las poblaciones, sea cual sea su origen y destino y que la suma de éstas aporte un añadido a la vida cotidiana. En este sentido, desde el consistorio adquieren el compromiso de dar apoyo a los procesos de acomodación que promuevan el acercamiento, la interacción o el conocimiento mutuo entre los habitantes de Barcelona.
Además de en propuestas especialmente diseñadas para conmemorar este año europeo, el diálogo intercultural también estará presente en el calendario festivo de la ciudad, ya que algunas de sus celebraciones más populares como La Mercè (patrona de Barcelona), el Carnaval o la Cabalgata de Reyes también gozarán de tintes interculturales.

Algunas de las propuestas
Muchas han sido las actividades que se han programado para celebrar este Año Europeo del Diálogo Intercultural en la capital catalana. Entre las más destacadas se encuentran las siguientes:
Voces literarias-. Celebrada el 17 de mayo, coincidiendo con la velada de la noche de los museos, en la que 20 centros culturales de la ciudad abrieron sus puertas hasta la madrugada. El acto consistía en el debate de dos escritores, uno nacido en Barcelona y otro extranjero que exponían sus obras y comentaban similitudes y diferencias. En total 34 literatos, entre ellos Mathew Tree, Joan Rendé, Sammer Rawal, Toni Clapés o Najat El Hachmi.
Conversaciones en Barcelona-. De junio a noviembre, el Palau de la Virreina ofrece debates sobre las relaciones sociales como vía para fomentar la convivencia.
Concierto de la Orchestra di Piazza Vittorio-. Celebrado el 5 de julio en un Teatre Grec lleno hasta la bandera para ver a este grupo musical italiano formado por artistas de tres continentes diferentes. Toda una mezcla de sonidos con el que han alcanzado el éxito mundial sin perder ni un ápice de su estilo, que combina compromiso social y ganas de pasarlo bien.
Noches de verano en el Palau Robert.- Cuatro conciertos, una película y todo con entrada libre. Así se podría resumir esta iniciativa de las noches de junio y julio que se ha llevado a cabo en el Palau Robert. Los asistentes han disfrutado de la música de Sinouj, El Pont d’Arcalís y Les Violines, Maria del Mar Bonet y Biel Mesquida o Chicuelo, además del film Al otro lado del director alemán de ascendencia turca Fatih Akin.
La inmigración de Cataluña, hoy-. Esta exposición panorámica sobre los fenómenos migratorios se celebrará en el Palau Robert de octubre de 2008 a julio del próximo 2009.
Las noches del Ramadán-. Del 26 al 28 de septiembre, coincidiendo con el fin de esta festividad del calendario religioso musulmán, se preparan propuestas musicales del Magreb, África Subsahariana y Asia. Aprovechando la ruptura del ayuno se podrán degustar productos típicos en un mercado gastronómico.
2008 Año del diálogo intercultural en el Mediterráneo-. El Instituto Europeo del Mediterráneo ha programado una serie de actividades musicales, literarias, cinematográficas y exposiciones a lo largo del año. Un deseo de mejorar las relaciones entre el norte y el sur de este mar.
La Noche del Diálogo-. La propuesta (celebrada el 22 de mayo) se enmarcó dentro de las 1.001 Acciones para el Diálogo Intercultural que lleva a cabo la Fundación Euromediterránea Anna Lindh en este 2008. En la jornada se entregaron los premios del concurso de diálogo intercultural Un mar de palabras dirigido al alumnado de educación secundaria obligatoria y bachillerato de Cataluña –los ganadores fueron Jordi Vila del IES Alexandre Deulofeu de Figueres y Mercè Teruel del IES Montsacopa de Olot–. El certamen contó con la animación de grupos de teatro, música o circo y fue presentado por la escritora catalana de origen hindú Aisha Miró. La velada concluyó con un concierto de fanfarria serbia a cargo de Boban y Marko Markovic Orkestar.
Conferencias-. Entre otros muchos, los coloquios organizados con motivo de la celebración de este año europeo, destacaron los que tuvieron como invitados al marroquí Tahar Ben Jelloun o la conferencia de Sami Naïr, escritor y sociólogo francés. Ambos actos tuvieron lugar en la Biblioteca Jaume Fuster de Barcelona.
Actividades en diferentes distritos de la ciudad-. A lo largo de todo el año se han previsto todo tipo de actividades relacionadas con el intercambio y la convivencia cultural y étnica en todos los barrios de la ciudad. Talleres, charlas, degustaciones gastronómicas, exposiciones o adaptaciones de las fiestas populares son algunos ejemplos.

Sin duda, conciertos, charlas, debates, jornadas y exposiciones de lo más interesante para disfrutar a lo largo del año. Sin embargo, habría que plantearse seriamente repetir la experiencia anualmente y no centrarla solo para conmemorar el diálogo intercultural durante 366 días. Por algo la ciudad fue escenario del Proceso de Barcelona en 1995…


El Caimán Producciones: música mestiza e intercultural



Esta productora valenciana nace en el año 2000 con la intención de promover iniciativas culturales –especialmente musicales– interesantes, diferentes y de calidad. Más allá de las propuestas comerciales, apuestan por la música como sendero para dar a conocer al público la cultura y la música como una realidad multifacética. La iniciativa surgió de la mano de Rafa Merín, Sergi Almiñana y Toni Peña. Desde entonces, han ido creciendo, representando a artistas y trabajando en el campo de la producción musical, de eventos culturales y festivales. Saray Garcia


El Caimán Producciones, como sucede con la mayoría de empresas de producción y asesoramiento de artistas, desarrolla múltiples actividades. De ahí que las tareas se lleven a cabo en cinco departamentos diferenciados: management, creación de conceptos artísticos, comunicación y marketing, contratación y aspectos comerciales y por último, I+D. En cada una de estas áreas se llevan a cabo las labores para que todo funciones a la perfección, desde el asesoramiento de los artistas, hasta la investigación de mercados y tendencias, pasando por las campañas de marketing y comunicación o la organización de agendas para la contratación de conciertos. En el mundo de la música existen patrones muy abiertos en cuanto a ritmos, modas y maneras de hacer. Neus Fàbregas, coordinadora y productora de El Caimán explica que algunos de sus artistas representados acudieron a ellos cuando terminaron su relación con otros mánagers. Sin embargo, también hay grupos por los que El Caimán ha apostado desde un principio y han empezado a trabajar con ellos cuando todavía no tenían mucha experiencia musical a nivel comercial. A la pregunta de si existen requisitos para ser un artista representado por ellos, Neus Fàbregas responde que no, por que la música no entiende de cánones. “Los artistas que representamos tienen en común la creatividad a la hora de mezclar sonidos y ritmos, el proceso de reinventar la música tradicional o de raíz con apertura al mundo y a todo tipo de estímulos musicales dándole su toque personal y actual; sumados a un compromiso social en cada país de origen hacia un mundo más justo”, añade.



Ocho son los artistas que forman parte del catálogo de esta productora española. Todos ellos representan diferentes estilos y tipos de música. Así encontramos a Chambao, una formación que fundó otra forma de entender el flamenco, fusionándolo con otros ritmos y que se ha convertido en uno de los grupos punteros dentro del panorama nacional y muy reconocido internacionalmente donde se han reinventado en cada nuevo trabajo. El flamenco también está presente en Enrique Morente, máximo exponente del cante en la actualidad o Gala Évora, una joven andaluza que fusiona el flamenco con otros sonidos del mundo. Los ritmos musicales de la tradición mexicana vienen de la mano de la banda Lila Downs. Más raíces de la música latinoamericana, pero esta vez a ritmo de rock, es lo que presenta la banda La Pulquería. Seun Kuti, hijo de Fela Kuti, nos trae la música afro-beat, con temáticas muy relacionadas con África o la justicia. El joven y fresco grupo llamado Quinto Parpadeo nos trae diferentes estilos, y por último, Casa de Fados, el encanto de la esencia de las casas de fados lisboetas, la tradición musical portuguesa.
Tras hacer un repaso por los artistas que representa El Caimán, da la impresión de que están ligados al mestizaje y al intercambio cultural. Seguramente se debe a una casualidad o a un modo común de entender la música, ya que desde la productora nunca han exigido ningún requisito. “En El Caimán Producciones creemos que la música y la cultura adquieren diversas formas a través del tiempo y del espacio y que las expresiones artísticas deben ser  plurales, variadas y dinámicas”, explica Fàbregas. Para ellos, el tejido multicultural también se expresa a través de la música y puede llegar a ampliar el conocimiento, la tolerancia y el respeto por la diversidad cultural. En este sentido, la coordinadora señala: “Trabajamos con música creada por artistas tanto de España, como de otras latitudes, tales como México o el Norte de África, entre otros”.
Hace más de un año, empezaron a desarrollar la relación de la música con la solidaridad y crearon proyectos en los que se pudiera aunar esos dos conceptos, como fue el Festival Dos Orillas. Precisamente, las tareas de Neus Fàbregas están estrechamente relacionadas con esta área.

Festival Dos Orillas de Tarifa
La iniciativa consiste en crear una plataforma cultural estable que promueva  actividades que favorezcan el intercambio entre propuestas culturales de España y del Magreb, especialmente durante los meses de julio y agosto. En 2007 se llevaron a cabo acciones en Tarifa y en el Norte de Marruecos, ya que como afirma Neus Fàbregas: “La historia demuestra que estas ciudades separadas sólo por el estrecho de Gibraltar comparten mucho más que su situación geográfica. Construir un espacio cultural común significa también fortalecer el «puente simbólico» que existe entre Europa y África, dos realidades muy cercanas geográficamente pero muy separadas social, política y económicamente”.
Tarifa es una ciudad que reúne unas condiciones inmejorables para ser el primer nodo y uno de los más importantes de la red que se pretende tejer. Significa una encrucijada de caminos y de culturas, se muestra actual y dinámica, naturalmente mágica por su luz y por sus colores. Quizás por eso el pasado año fue escogida como una de las sedes para realizar algunas de las actividades del festival (que se celebró en ambas orillas del Mediterráneo). Se llevaron a cabo sesiones de disckjockeys; conciertos de Hip Hop con La Mala Rodríguez, Morodo, Pinacle Sound System o las actuaciones de Quinto Parpadeo, La Pulquería y Chambao.
El Festival Entre Dos Orillas también contó con la exposición Siente el Magreb, donde se mostraba la riqueza cultural que existe en esta zona del norte de África a través de elementos concretos que simbolizan el pasado, el presente y el futuro de la región. Se pudo visitar la muestra fotográfica sobre la vida en las ciudades del Mediterráneo, un exponente de la manera de relacionarse de las personas que actualmente habitan las dos riberas de este mar. Muchas ciudades comparten claves en común y permiten percibir lo más hondo de los procesos personales y sociales que se dan en el Mediterráneo.
Para este año y los siguientes, el objetivo es consolidar este festival implicando a más socios colaboradores y ciudades interesadas en albergar el certamen. El Caimán Producciones sigue una filosofía similar. “Nuestro deseo es seguir trabajando para ofrecer iniciativas innovadoras en el enriquecimiento de culturas,  que estén fuera de los circuitos comerciales o promocionando a artistas que se encuentran en el inicio de su carrera, para crear un verdadero vínculo entre un público que busca propuestas diferentes y diversos conceptos de música tales como músicas del mundo, urbanas, mestizas, rock o folk”, cuenta Neus Fàbregas. En definitiva, seguir intentando hacer lo que les gusta, con artistas comprometidos con el proyecto, así como continuar trabajando en la música como motor de cultura y desarrollo.